REDACCIÓN
Las obras de restauración medioambiental del cauce del río Amadorio de La Vila que ejecuta el Ministerio de Medio Ambiente, cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento vilero continúan a buen ritmo en la ejecución de su cuarta fase con la demolición de tres edificios ubicados en el margen derecho que, según recordó ayer el concejal de Coordinación de Proyectos y Casco Antiguo, Marcos Zaragoza, "permitirán la construcción de miradores y accesos a la zona transitable del río". Zaragoza destacó la importancia de esta actuación dentro del proyecto inicial ya que "cuanto antes comiencen los derribos antes podrán disfrutar los ciudadanos de la zona, que ganará en zonas verdes y en calidad visual, ya que estos edificios suponían una barrera visual".
Además, informó que se ha demolido la nave de la antigua Almàssera, pero confirmó que no ocurrirá así con el edificio que alberga la sede del Ateneo Musical y el Molino de la Llobeta debido a su valor cultural y por su valor arqueológico, respectivamente.
El proyecto, que arreglará el cauce desde la desembocadura hasta el puente del ferrocarril, lleva más de año adecuando todo el tramo del cauce, incluyendo el desbroce de la zona, la revegetación de otras especies y el pavimento e iluminación de la zona del Arsenal, que se arreglará para la práctica de diferentes deportes, según añadió el concejal delegado.
Una vez ejecutada esta fase se procederá a la última, que incluye la construcción de una cafetería-restaurante como elemento de animación, y la mejora del equipamiento cultural.