R. PAGÉS
El cardenal Antonio Cañizares, presidente de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, destacó ayer el sentir marinero de la ciudad de Benidorm y su "cordial y profunda veneración" a la Virgen del Sufragio en la homilía que pronunció ayer durante la misa mayor en el día grande de las Fiestas en honor a los patronos. La iglesia, repleta de público hasta la bandera, también tuvo su continuación a lo largo de toda la plaza de San Jaime, en la que también se pudo seguir la ceremonia gracias a los altavoces y sillas habilitados para la ocasión por parte de la Comisión de las Fiestas Mayores.
"Benidorm es profundamente marinero ya que su historia, a partir del Hallazgo, se identifica profundamente con la Virgen del Sufragio y, sin ella, la historia de este pueblo sería muy diferente". Con estas palabras iniciaba el cardenal Cañizares un sermón en el que también destacó que "no hay ningún benidormense que no la lleve en su corazón, porque ella guía vuestro camino para llevaros hasta su hijo Jesús". Esta autoridad eclesiástica, que en el mes de septiembre recibió en el Vaticano a una representación de las Fiestas Mayores Patronales, también hizo un llamamiento a todos los que siguieron la misa al manifestar que "el camino de renovación de la Iglesia no puede ser otro que el de Jesucristo, como el único que tiene palabras de vida eterna" frente a "secularización de la sociedad" y la "gente de hoy que vive como si no tuviera que morir nunca y el hombre fuera lo único que existiera".
La misa mayor, que se prolongó durante cerca de dos horas, contó también con la presencia de los sacerdotes de las siete parroquias de la ciudad, además de con el cura benidormense Jaume Benaloy, destinado a las misiones en Perú y que hoy será el encargado de oficiar la misa en honor a San Jaime.
Durante la ceremonia, cantada por el grupo Camerata Aitana, la reina mayor de las Fiestas, Rosa García, fue una de las encargadas de hacer las lecturas y también de realizar una de las ofrendas junto a la reina infantil, María Marcet.
Otros actos de la jornada
Además de la misa mayor y la procesión de por la tarde, el día grande de las Fiestas Mayores dio mucho más de sí. La jornada arrancó a las ocho de la mañana con una sonora despertà por cinco puntos de la ciudad. También se sucedieron numerosos pasacalles, la mascletà y juegos y espectáculos para los más pequeños. La Unión Musical ofreció su tradicional concierto, mientras que el canto de las Copletes a la Virgen, que se inició pasadas las 23 horas y tuvo que realizarse dentro de la iglesia por el fuerte viento, puso fin a los actos religiosos para dar paso a conciertos y fiestas de peñas.
Clausura de la Feria
Las fuertes rachas de viento obligaron también ayer a precintar la atracciones de la Feria por su peligrosidad y causaron numerosos desperfectos en los puestos del Porrat de productos típicos, muchos de los cuales también tuvieron que cerrar por este motivo.