R. L.
El alcalde de La Vila, Jaime Lloret, explicó ayer a que la subestación eléctrica transformadora proyectada junto al casco urbano "no perjudicará a la salud de los ciudadanos ni tendrá un impacto visual y medioambiental negativo". El primer edil hizo estas declaraciones poco antes de reunirse con seis de los más de 2.000 vecinos que se manifiestan contrarios a la subestación. Una reunión en la que Lloret les aseguró que sus alegaciones "se contemplarán en el Estudio de Impacto Ambiental" pero advirtió que "en ningún caso se plantea un cambio de ubicación" al aprobarse por unanimidad la actual. Además, declaró que el retraso del proyecto "impediría dotar de luz al futuro colegio Gasparot o al Dr. Esquerdo". El alcalde garantizó que "la subestación eléctrica no reviste ningún problema para la salud de los ciudadanos, algo que corroborará el Estudio de Impacto Ambiental", y se comprometió a que el impacto ambiental "será el menor posible dado que las torres eléctricas de las que se alimentará estarán lo más lejos posible de ella y que se soterrarán los cables eléctricos".