R. PAGÉS
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado "no han bajado la guardia" en la investigación sobre el asesinato del alcalde de Polop, el popular Alejandro Ponsoda, quien fue tiroteado a las puertas de su domicilio en la pedanía de Xirles hace dos años y cuya autoría sigue sin resolverse. Así lo afirmó ayer en Benidorm la subdelegada del Gobierno en la provincia de Alicante, Encarna Llinares, a la vez que mostró su esperanza en que la investigación permita "descubrir a los autores o autor de este crimen lo antes posible".
Alejandro Ponsoda falleció en el Hospital General de Alicante el 27 de octubre de 2007, ocho días después de ser tiroteado en la puerta de su casa, a la que se disponía a acceder con el coche después de participar en una charla organizada por el Consistorio. El alcalde recibió varios disparos, uno de los cuales le atravesó el cráneo, y pese a ser operado para extraerle el proyectil, no pudo sobrevivir a los daños sufridos. La investigación se inició la misma noche en la que ocurrieron los hechos, en la que se detuvo incluso a varios sospechosos que finalmente fueron descartados por la ausencia de pruebas. Las primeras líneas de investigación barajaron un ajuste de cuentas por temas urbanísticos y después se centraron en aspectos de la vida personal del fallecido, aunque ninguna sin ningún fruto.
La subdelegada del Gobierno manifestó ayer que "todos los ciudadanos deben saber que la Guardia Civil no ha dejado la investigación y que está trabajando duro para resolver este asesinato". Llinares agregó tener "confianza en que se pueda resolver el crimen y detener" a sus autores. Preguntada sobre las líneas de investigación que se siguen barajando dos años después de los hechos, la subdelegada no quiso hablar de hipótesis, porque forma parte de la investigación".