RAQUEL LÓPEZ
o existe riesgo de fractura en la pared del embalse Amadorio y su infraestructura es totalmente segura. Así de contundente se pronunció ayer la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ante las denuncias y las últimas afirmaciones del edil de Medio Ambiente de La Vila Joiosa, vertidas en sesión plenaria, al asegurar que la estructura del Amadorio estaba "mal" y que tenía "informes técnicos" que lo avalaban.
Sin embaro, la CHJ refutó su versión mostrando el único escrito que parece haber generado las críticas del concejal. Un documento que el regidor no mostró, aunque facilitó el número de entrada por el que quedó registrado en el Ayuntamiento vilero, y que no habla de la estructura de la presa, sino de "los tableros" que soportan la carretera que circula sobre el aliviadero del pantano
Las recomendaciones de dicho informe abogan por no abrir al tráfico general esa carretera, "debiendo quedar limitado al paso ocasional y controlado de vehículos ligeros". Todo ello debido a causas relativas a la seguridad del vial que nada tienen que ver con el estado de la presa, según explicaron fuentes técnicas de la Confederación Hidrográfica.
Desde la CHJ apuntaron dos hipótesis sobre el origen de la "grave denuncia" hecha pública por el concejal. Una sería su mala interpretación del documento que le remitieron, algo que dijeron "se habría solucionado si hubiera preguntado a nuestros técnicos". Y la otra, a la negativa dada a la petición de restablecer la circulación. Según confirmaron, el edil, acompañado por dos vecinos, acudió a las oficinas de la Confederación Hidrográfica en Valencia meses antes del verano pidiendo que se volviera a permitir el tráfico rodado, según dijo, "porque el estado de la carretera estaba perfectamente". La CHJ le pidió que enviara informes técnicos que certificasen la seguridad de su propuesta para poder estudiar la viabilidad de la misma.
Tras esta reunión, el pasado mes de abril, José María Béjar, envió una carta a la CHJ en la que volvía a pedir que se valorase la posibilidad de apertura del tráfico por la Presa del Amadorio, "en el plazo más breve posible". En dicha misiva adjuntó un escrito de la alcaldesa del Ayuntamiento de Aigües para reabrir la circulación y posibilitando así que los vecinos de la localidad que viven en las fincas paralelas al Barranc de la Mola pudieran tener un mejor acceso a sus propiedades. Esta petición señalaba la idoneidad del paso ante el camino alternativo "peligroso" que debían tomar. A este respecto ayer la CHJ enfatizaba el esfuerzo hecho para arreglar dicho camino, y reveló que ya existe un proyecto para ampliar incluso el puente que lo enlaza a la carretera comarcal. Por último, Béjar incluye un informe, que no contiene la firma de ningún ingeniero ni técnico especializado, cuya primera conclusión expone que "el estado de las vigas se puede considerar como estabilizado", y continúa informando de la existencia en las mismas de una patología que podría agravarse por las vibraciones originadas por el tránsito de vehículos pesados, algo que afirma no ocurriría con las de los vehículos ligeros "de forma constatable", pero que nuevamente en nada atañen al estado de la estructura de la pared de soporta el volumen hídrico de la presa.
Toda la polémica en torno a la seguridad del pantano comenzó hace poco más de una semana cuando el Ayuntamiento envió a los medios de comunicación las críticas del concejal, en nombre del gobierno local, al vertido de agua al mar. Esta acción se realiza cada año según los límites establecidos por la legislación que regula la seguridad de los embalses aprobada en el año 2002. Por este motivo el laminado de agua se continuará repitiendo año tras año, a no ser que se busquen soluciones alternativas.