RAQUEL LÓPEZ
Durante este fin de semana los cerca de 400 asociados a la Casa de Andalucía de Benidorm, que celebra este año su 30 aniversario, viven en la Ermita del Sanz la fiesta del Rocío Chico. Unos días de fervor a la Virgen de la Blanca Paloma que cuentan con 16 años de tradición en la ciudad (once menos que el Rocío), y que empezaron el viernes con la procesión y el canto de la Salve Rociera. Ayer, tras un día de convivencia en las casetas con actividades para niños y adultos, tuvo lugar el Rosario, y ya por la noche el teatro. Los actos terminarán hoy, a partir de las ocho de la tarde, con la procesión que devolverá a la Virgen desde la Ermita hasta a la Casa de Andalucía (en el centro de Benidorm). Esta fiesta se hace para promover la tradición andaluza del pueblo de Almonte, que cada agosto honra el voto de acción de gracias que hizo en 1813 tras librarse del ataque de las tropas francesas.