R. PAGÉS
El edil José Bañuls, el tránsfuga que propició el pasado día 22 de septiembre la moción de censura para desalojar al PP de la Alcaldía de Benidorm, realizó un envío masivo de cartas a vecinos y colectivos de la ciudad tres días después de la moción en los que se autoproclamaba primer teniente de alcalde del Consistorio, sin que a fecha de ayer estuviera aún nombrado oficialmente como tal. Estas cartas, a las que ayer tuvo acceso este diario, están fechadas el 25 de septiembre y, en ellas, José Bañuls saluda a los remitentes como "primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Benidorm" y les informa de que "está a su disposición en la segunda planta" del Consistorio.
La carta del ex edil del PP añade que "ostenta las concejalías de Seguridad y Movilidad, Participación Ciudadana, Agua y Concejalía Técnica de Estudios y Proyectos de Infraestructuras", a pesar de que en el momento de remitir las misivas Bañuls no tenía tampoco delegadas aún formalmente estas competencias por parte del nuevo alcalde, el ex edil del PSOE Agustín Navarro, y de que no fue hasta cuatro días después, concretamente el 29 de septiembre, cuando las asumió de manera oficial.
La polémica por las cartas remitidas por el concejal tránsfuga, además de por el hecho de que aún no haya sido nombrado oficialmente, deriva de la cuestión legal aún sin resolver sobre la posibilidad o no de que éste asuma la primera tenencia de Alcaldía. De hecho, la Ley de Bases de Régimen Local establece en su artículo 73.3 que los derechos económicos y políticos de los miembros no adscritos, como es el caso de José Bañuls, "no podrán ser superiores a los que les hubiesen correspondido de permanecer en el grupo de procedencia". Según este artículo, el tránsfuga, que ocupaba la séptima tenencia de Alcaldía en el gobierno del PP, no podría ser primer teniente de alcalde ni percibir más emolumentos de los que cobraba con la anterior corporación. Sobre este punto, tanto el PP como el acalde, Agustín Navarro, están a la espera de un informe del secretario municipal que determine si es posible, entonces, su nombramiento o no como tal, como ya hizo el secretario de La Vila para frenar la designación del tránsfuga Melero como primer teniente de alcalde tras la moción auspiciada con el PP.
En cualquier caso, el portavoz popular de Benidorm, Antonio Pérez, dijo ayer que "la ley es muy clara y no se puede dar esta posibilidad" y exigió al alcalde explicaciones por estos hechos que, según dijo, podrían suponer un caso de "usurpación de cargo público". Pérez criticó que el mando de la ciudad "le queda grande" al nuevo equipo de gobierno y dijo que desde que están en el poder "no dan ni una". También se preguntó "quién ha pagado el franqueo de esas cartas".
Por su parte, José Bañuls atribuyó ayer a un "error de imprenta" y una "anécdota" los envíos en los que se autoproclama primer teniente de alcalde. El edil dijo "no entender que se eleve a categoría de problema político un simple saluda" y dijo que él mismo ordenó paralizar los envíos "cuando detecté que había un fallo en el formalismo". Por último, dijo que la denuncia del PP responde a "una pataleta lógica de quien lleva muchos años en el gobierno y sale de él".