REDACCIÓN / J. M.
El grupo popular en el Ayuntamiento de Benidorm presentará un recurso de reposición contra los sueldos de los miembros del equipo de gobierno municipal, al considerar que éstos son ediles no adscritos y no pueden mejorar el salario que cobraban cuando estaban en la oposición. En caso de que no se atienda el recurso de reposición, el grupo municipal popular "planteará un contencioso administrativo", anunció el portavoz del PP, Antonio Pérez, tras el pleno celebrado ayer, en el que se aprobaron, con los votos a favor del equipo de gobierno, una rebaja del 5% en los sueldos de la corporación.
Antes de proceder a la votación, el portavoz del PP pidió que los puntos referentes a la organización municipal quedaran sobre la mesa, a falta de dictámenes y del informe pedido por su grupo al secretario "sobre si los doce ediles ex socialistas son no adscritos". Pérez ya apuntó el jueves que, en caso de ser considerados como no adscritos, al haber abandonado las siglas del PSOE por las que fueron elegidos, "no pueden mejorar sus condiciones económicas y políticas" en cumplimiento del artículo 73.3 de la Ley de Bases del Régimen Local. A este respecto, la portavoz del equipo de gobierno, Natalia Guijarro, indicó durante el pleno que, en la denominación de los grupos políticos, "no hay siglas" y recalcó que los concejales del grupo municipal socialista "son los mismos".
En la misma sesión también se aprobó la composición de miembros de las comisiones informativas, los representantes de la corporación en los diferentes consorcios, fundaciones y consejos en los que participa el Ayuntamiento, y las delegaciones de la Junta de Gobierno. Sin embargo, no figura la comisión especial auditora de medios de comunicación, que los trece ediles que son ahora gobierno aprobaron el pasado mes de julio. También se decidió por unanimidad que, en lo que resta de legislatura, los plenos se celebren los lunes a las 20 horas, y se dio cuenta del reparto de delegaciones entre los ediles del equipo de gobierno.
El debate plenario estuvo marcado por la tensión entre el equipo de gobierno y la oposición. El PP acusó a Bañuls de "no tener vergüenza" mientras que el equipo de gobierno afirmó al portavoz del PP que "lleva muy mal lo de estar en la oposición".