JULIO MARÍN
El círculo se estrecha cada vez más sobre el funcionario que supuestamente falsificó la firma del ex edil de Contratación Francisco Saval y el jefe de dicho departamento a tenor, no sólo del reconocimiento de los hechos por su parte, sino del testimonio de la empresa con la que entabló contactos para una futura adjudicación. De hecho, la mercantil Solibiclima, radicada en Ibi, ha anunciado que emprenderá acciones legales "contra quien corresponda" en función del resultado del expediente. Por lo pronto, ya se han puesto en contacto con el Ayuntamiento para reclamar los gastos originados por toda la tramitación ya efectuada, viajes y elaboración de proyectos.
Según el expediente abierto al funcionario que reconoció los hechos en un escrito y que está adscrito al área económica, tras quedar desierto en 2008 el concurso para la adjudicación de la instalación de unas placas solares en el propio Ayuntamiento y el Palau de Esports, el citado técnico se dirigió a la empresa para solicitarle que efectuara una oferta de cara a una eventual adjudicación. La mercantil, según explicó ayer su gerente, siempre realizó las gestiones "con el funcionario expedientado y nunca con ningún concejal". En ese sentido, el gerente admitió haber hablado "una vez" con el jefe de Contratación para hacerle saber que presentarían una propuesta. "Somos los mayores sorprendidos porque no sabíamos nada de esto hasta el otro día cuando fuimos a firmar el contrato según la fecha que nos había dicho este señor -en alusión al empleado expedientado- y nos encontramos con que nadie tenía conocimiento", precisó el gerente, que también recalcó que cuando lo supieron "quedamos en que no trascendería porque no queremos ir en contra de nadie". El empresario subrayó asimismo que "Francisco Saval no sabía nada y quería irse a Comisaría". De igual modo lamentó que, pese a sus deseos "se ha hecho un uso político de todo esto y nosotros lo único que queremos es que se solucione". En similares términos se expresó el abogado de la empresa, quien confió "en que sólo sea un error administrativo y no haya un hecho delictivo". Este abogado expresó el deseo de sus representados de "no verse envueltos en un enfrentamiento político y que si alguien quiere sacar rédito político de esto, que no nos perjudique". Reiteró asimismo que "nos reservamos las acciones legales que correspondan, entendiendo siempre la buena fe de los técnicos". El letrado de Solibiclima apostilló que en todo momento "nosotros hemos hecho todo según los cauces legales que el Ayuntamiento nos solicitó".
Por otro lado, el funcionario que supuestamente habría utilizado un tampón con la firma de Saval para falsificarla, se encuentra abatido y consciente de que "ha realizado un uso indebido de la firma", según precisaron ayer a este periódico desde su entorno más próximo. Al parecer este trabajador, según estas fuentes, asegura que no "hay contrato alguno con la empresa y que sólo hay dos escritos con la empresa, pero sin trasfondo alguno en Contatación". Con el reconocimiento de los hechos, el funcionario pretendía, según dijeron "que todo se quedara ahí y no trascendiera", pero sabe que la pena que le pueda caer "dependerá de cómo se tramite el expediente". El empleado público, insistieron, asegura que "ni Saval ni en Contratación sabían nada. Fue una negligencia que no ha traído consecuencias". Hasta que se aclaren los hechos, este funcionario seguirá acudiendo a su puesto.