REPORTAJE. FIESTAS DE MOROS Y CRISTIANOS DE BENIDORM
RAQUEL LÓPEZ
Benidorm revivió ayer la llegada de los sarracenos a sus costas con bajo la mirada expectante de centenares de personas que, un año más, acudieron a la playa de Levante para ver la escenificación en primera fila. La invasión de las tropas moras comenzó en torno a las diez y media de la noche, después de que las tropas cristianas y los guerreros sarracenos levantaran sus campamentos.
Las filaes cristianas Cavallers de la Baronia, Contrabandistas, Cruzados y Astures (filà que participa por primera vez en estas fiestas), y la abanderada, Paula Espí, acamparon en la playa de Levante, a la altura de la calle de Valencia, arropando al Rey Cristiano de 2009, Francisco Javier Freijido, que como otros años estuvo igualmente acompañado por su Dama, Angela Rubio, y el resto de su séquito de "cavallers de la Baronia". Todos ellos esperarían el desencuentro con los sarracenos, que como en otras ocasiones, habían levantado su campamento en la plaza del Torrejó, junto al antiguo ayuntamiento de Benidorm.
Esta vez, los guerreros de las filaes musulmanas Tagarinos, Nazaríes, Benidarhims y Tuaregs fueron dirigidas por una mujer, la Reina Suana Escudero. Bajo su mando, el bando de la Media Luna libró su primer combate contra las tropas cristianas por la posesión de la villa. Un enfrentamiento que continuará esta tarde en el Castillo (ubicado en la plaza Triangular), en el que la lucha cuerpo a cuerpo cederá su protagonismo a la pólvora y los trabucos. Otra lucha que sin duda volverá a congregar a centenares de espectadores como ocurrió anoche, gracias a la expectación propia del acto, y a la lluvia, que cesó por un momento dejando que ambos bandos lucieran sus armas e indumentarias. Así, fueron muchos turistas y vecinos los que nuevamente se apostaron en la arena y no se perdieron detalle de este choque entre culturas.
Cabe destacar que este año se cumplen dos décadas desde que se celebraran por primera vez las fiestas de Moros y Cristianos de Benidorm, en las cuales participan alrededor de 350 personas.