J. MARÍN
Regresar a las tareas de gobierno tras dieciocho años en la oposición parece que le está costando más de lo previsto al nuevo gobierno municipal formado por 12 ediles ex socialistas y el tránsfuga José Bañuls. El pleno que debe dar función al nuevo organigrama de la corporación ni siquiera se ha convocado y tampoco el alcalde ha firmado los decretos por los que los concejales ostentan sus nuevas competencias. Es decir, pese a que todos han tomado posesión de sus despachos y han realizado sus primeras labores como gobierno, lo cierto es que ninguno de ellos tiene la delegación del alcalde.
Lo mismo ocurre con el personal de confianza de los grupos políticos. Los nombramientos no están realizados y, por lo pronto, están trabajando sin contrato. Cierto es que no todos se han incorporado, pero sí buena parte de ellos, a los que, en principio, se les aplicará la retroactividad en su nuevo contrato.
En cuanto a los órganos de funcionamiento del Consistorio, véase las comisiones informativas o la periodicidad de los plenos, tampoco hay novedades en cuanto a su constitución. Ayer tuvieron lugar cuatro comisiones, pero en ninguna de ellas constaba como primer punto del orden del día la constitución de sus miembros. Agustín Navarro, como alcalde, es el presidente nato de todas ellas, y como tal actuó en la mañana de ayer. Sin embargo, el funcionamiento de las mismas fue igual al de antes de la moción. Se llevaron puntos de trámite y se dictaminaron como si la moción de censura no hubiera existido. Esa fue precisamente la acusación que realizó el grupo municipal del PP al poco de finalizar las comisiones. "Se ha dado una situación peculiar; ha habido un cambio de alcalde y lo normal es que se organice el funcionamiento del Ayuntamiento, pero nos hemos encontrado con que no sabemos ni qué miembros están en las comisiones. Se lo han saltado todo a la torera". manifestó Manuel Pérez Fenoll, que añadió que "no sabíamos ni quien tenía que firmar los dictámenes porque el funcionamiento no está legalizado". En opinión de Fenoll, el secretario municipal "debería informar al respecto, pero la responsabilidad es de quien preside". El enojo de los populares era aún mayor por cuanto tienen que realizar su labor de oposición "sin saber tampoco los cargos de confianza que tendremos".
Por otra parte, el PP criticó la renuncia de la edil Maite Iraola a la segunda tenencia de Alcaldía "porque no se puede renunciar a algo que no se tiene", dijo Fenoll, quien subrayó que todo esto "es otro montaje más dentro del teatro que están haciendo".
Al paso de las críticas de la oposición salió la portavoz socialista Natalia Guijarro, quien matizó que "había dos opciones legales para las comisiones y hemos preferido ésta porque el decreto de competencias no está firmado y, por lo tanto, las áreas no están delegadas legalmente". Para evitar más retrasos es por lo que el nuevo gobierno decidió continuar con la misma composición de las comisiones. Guijarro precisó no obstante que los nombramientos no se habían hecho efectivos "porque faltaban por arreglar unos pequeños detalles" y en relación al personal de confianza afirmó que "se irán nombrando a medida que vayan llegando". El número no sufrirá cambios, según explicó, antes de admitir que "algunos de ellos ya están colaborando, pero la ley nos otorga cuarenta días de plazo para regularizar la situación". En cuanto al pleno pendiente dijo que "no está convocado, pero se celebrará antes de que acabe esta semana".