R. PAGÉS
La moción de censura que se vota hoy en Benidorm cambiará, previsiblemente, el color político del Ayuntamiento y pondrá fin a dieciocho años de gobiernos del Partido Popular que, en materia de gestión, han estado plagados de luces y sombras. Acabando como empezó, la etapa del PP al frente del Consistorio desde la moción de censura de 1991 ha estado marcada por tes alcaldes: Eduardo Zaplana, Vicente Pérez Devesa y Manuel Pérez Fenoll, quien sustituyó a su antecesor, tras su muerte en marzo de 2006, para revalidar en 2007 la Alcaldía por mayoría absoluta, pero reduciendo a un concejal la distancia con el PSOE.
En sus cuatro años al frente del Consistorio, la gestión de Pérez Fenoll ha sido, en los grandes temas, heredera de los aciertos y los errores de Pérez Devesa, a excepción de convenios puntuales con la Diputación o con las adjudicatarias de servicios públicos para ejecutar la reforma de las calles Gambo y Alameda, o de las obras del Plan E.
El paseo marítimo de Poniente es el proyecto más emblemático de esta etapa, tras casi veinte años de promesas incumplidas desde las distintas administraciones. La obra, que moderniza por completo la fachada litoral de Poniente, fue inaugurada el pasado mes de julio y contó con un presupuesto de 13,3 millones de euros sufragados íntegramente por la Generalitat, aunque todavía quedan pendientes la segunda fase ?-que hace años se comprometió a pagar el Gobierno central- y la prolongación desde la avenida de la Armada Española hasta el Parque de Elche, incluida en el Plan Confianza de Camps.
Otro de los grandes logros de esta etapa ha sido la puesta en marcha del Instituto Valenciano de Tecnologías Turísticas (Invattur) el pasado lunes 14. Su inauguración fue adelantada por el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, el mismo día en que se presentó la moción de censura para que fuera Manuel Pérez Fenoll y no Agustín Navarro quien cortara la cinta inaugural. Este edificio, llamado a convertirse en un referente para la investigación y modernización del sector turístico, se inició también en la etapa de Pérez Devesa y su construcción, presupuestada en 3,6 millones, volvió a correr por cuenta de la Generalitat.
La Estación de Autobuses comenzó su andadura en este periodo, aunque su proyecto también viene de atrás. Con la terminal en marcha desde agosto de 2007, el Gobierno local no ha logrado resolver el exceso de obra que el constructor Enrique Ortiz acometió tanto en el centro comercial como en el hotel anexo y, por tanto, ambos servicios funcionan con algunas partes sin legalizar. En fase de construcción se encuentra el Centro Cultural -adjudicado por la Generalitat por más de 40 millones-, otro de los logros de Pérez Fenoll tras años de paralización y cuya puesta en marcha se prevé, en principio, para finales de 2010 o inicios de 2011.
La apertura del nuevo Mercado Municipal -3,8 millones de euros-, con distintos aplazamientos por la dificultad a la hora de adjudicar los puestos, entra también dentro del balance de las luces del hasta hoy gobierno local, donde también se incluye la inauguración del IES Mediterrània, el quinto de la ciudad, o las obras de ampliación de los institutos L'Almadraba y Pere Maria Orts i Bosch; las escuelas infantiles Les Caletes o El Tossalet, así como la reforma del interior de la Iglesia de San Jaime y Santa Ana. Además, en la actualidad se están ejecutando otras infraestructuras relevantes para la ciudad, como el aparcamiento subterráneo de Tomás Ortuño, la reforma del antiguo ayuntamiento del Torrejó o la renovación del barrio de El Calvari, aunque éstas, como también el parque urbano de Foietes, serán inauguradas por el Gobierno que, previsiblemente a partir de hoy, dirigirá Agustín Navarro. En el plano turístico, durante el mandato de Fenoll se han abierto los tres hoteles de cinco estrellas con los que cuenta Benidorm y, han actuado, entre otros, Bruce Springsteen.
Los puntos negros
El principal punto negro por el que será recordada la etapa de Manuel Pérez Fenoll al frente del Ayuntamiento de Benidorm será la subida del IBI y de las tasas municipales para hacer frente a la deficitaria situación de las arcas públicas. En octubre de 2007, el PP aprobó un aumento del tipo impositivo del IBI del 0,15%, lo que supuso una subida media de cien euros en el recibo de los contribuyentes. Un año después, en octubre de 2008, el equipo de Gobierno llevó también a pleno el encarecimiento de las tasas de alcantarillado y basura, esta última con un incremento de hasta el 80% y que propició un recurso judicial por parte de Hosbec que aún está pendiente de resolver. La ruinosa situación de las arcas públicas también ha sido otro de los caballos de batalla para el equipo de Pérez Fenoll, así como los sobrecostes a los que el Ayuntamiento ha tenido que hacer frente por las obras del nuevo edificio consistorial, el Palacio de los Deportes o la Estación de Autobuses.
Junto a estas dos actuaciones, el hasta hoy Gobierno local tampoco ha sido capaz de desbloquear la construcción del segundo hospital comarcal o impulsar los planes parciales Armanello, Murtal o Discotecas, así como la zona industrial, paralizados desde la etapa de Vicente Pérez Devesa. La pérdida este año de la Bandera Azul en la playa de Levante, la falta de limpieza en la vía pública o la imposibilidad de acciones para recuperar turismo joven son otras de las notas negativas de la gestión de Pérez Fenoll.