P. ROSTOLL / J. MARÍN
El efecto fractura que la moción de censura de Benidorm ha generado en las filas socialistas es, cada día que pasa, más evidente. Los apoyos al candidato a la Alcaldía de Benidorm, Agustín Navarro, siguen sucediéndose a pesar de las advertencias del secretario general del PSPV, Jorge Alarte, contrario al acuerdo rubricado por los concejales socialistas con el tránsfuga José Bañuls que apartará al PP de la Alcaldía dieciocho años después de una operación similar pero que entonces, en 1991, favoreció a los populares con la llegada de Eduardo Zaplana al gobierno municipal de Benidorm.
Cargos públicos socialistas, algunos de ellos componentes incluso de la dirección del PSPV o de la ejecutiva provincial que lidera Ana Barceló, vienen mostrando en los últimos días su respaldo expreso a la maniobra. El jueves fue la alcaldesa de Mutxamel, Asunción Llorens, miembro de la dirección nacional del PSPV que encabeza Jorge Alarte y ya expedientada en su día por la rebelión de diputados provinciales de l'Alacantí, una operación que protagonizaron también al margen del partido varios cargos socialistas que, posteriormente, retornaron a la disciplina del partido. Y ayer la alcaldesa de Guadalest y miembro de la ejecutiva provincial del PSPV, Trini Amorós; el primer edil de Altea, Andrés Ripoll; y el portavoz socialista en Finestrat, Vicente Martínez.
Todos ellos se acercaron hasta el Ayuntamiento de Benidorm para mostrar su apoyo al candidato del PSPV en Benidorm antes de que el martes acceda a la Alcaldía. Nadie ha realizado declaraciones en público de respaldo a la moción de censura con lo que evitan así vulnerar la postura oficial del partido y esquivar la apertura de un expediente disciplinario. Pero todos se fotografiaron junto a Agustín Navarro, como el día anterior hizo la mencionada Asunción Llorens, en un gesto de evidente aprobación.
El encuentro de ayer se produjo en una cafetería cercana al Ayuntamiento de Benidorm. Entre cerveza y refresco, tanto Trini Amorós como Andrés Ripoll -ambos lograron la vara de mando en 2007 en dos municipios, Guadalest y Altea, especialmente complicados para los socialistas- desearon "suerte" a Navarro en su nueva etapa como alcalde ya que hasta hace unos días él y los miembros de su grupo "han sido compañeros de partido". La cita tuvo lugar a las doce del mediodía, a la misma hora en la que el presidente del Consell, Francisco Camps, también escenificaba de nuevo su apoyo a Pérez Fenoll en la inauguración de un hotel de cinco estrellas en la ciudad y una visita a la iglesia de Sant Jaume.
Numerosos cargos del PSPV, al menos esa es la intención, tienen decidido acudir el martes a Benidorm para dar su respaldo a la moción de censura que devolverá el control del municipio a los socialistas con el añadido del tránsfuga José Bañuls como socio de coalición. Se trata de un claro desafío a la posición marcada por Jorge Alarte, secretario general del PSPV, que ha trasladado a sus colaboradores su intención de abrir expedientes a los cargos públicos socialistas que acudan al pleno de la moción de censura y la respalden. Todo indica que esa directriz será conculcada por dirigentes del partido próximos a la número tres del PSOE, Leire Pajín, cuya madre es una de las firmantes de la moción de censura y que, como el resto de ediles del puño y la rosa, han pedido su baja como militantes de la formación.
Esta misma semana, la ejecutiva provincial del PSPV -cuya responsable, Ana Barceló, siempre ha sido favorable a la moción- mostró a Alarte su malestar por la amenaza de expedientes. El secretario general de los socialistas valencianos se mantiene firme y reclama "sensatez".