REDACCIÓN
La portavoz del Consell, Paula Sánchez de León, tildó ayer de "absurdo" remontarse a hace dieciocho años, "a un pasado ya tan remoto en política", para intentar justificar la moción de censura de Benidorm, que es "denunciable" y un "claro ejemplo" de transfuguismo. En la rueda de prensa posterior a la reunión del Gobierno y a preguntas de los periodistas sobre las diferencias entre la moción presentada por los socialistas contra el gobierno del PP en Benidorm y la que prosperó en 1991 contra el PSPV y que dio la alcaldía a Eduardo Zaplana, Sánchez de León insistió en que desde entonces ya se ha firmado el pacto contra el transfuguismo.
La portavoz del Consell resaltó que dicho pacto, suscrito por todos los partidos mayoritarios, actúa "como referente" y no se puede "obviar" su existencia, ni tampoco "sustraer" a sus contenidos. En su opinión, la actual moción de Benidorm es, desde "todos los puntos de vista", "incuestionable, porque hasta el propio Partido Socialista, que es el beneficiado de esta situación", lo ha manifestado, denunciable, vulnera el pacto contra el transfuguismo y es un "claro ejemplo" de transfuguismo político.
Repreguntada sobre si es igual de condenable la moción de ahora que la de 1991, la consellera señaló que "lo que es condenable" son las mociones de censura basadas en el transfuguismo. La portavoz del Consell aseveró que teme y lamenta que el nuevo equipo de gobierno municipal no lleve a cabo uno de los proyectos "emblemáticos" de la Generalitat, como el hospital de Benidorm, y ha criticado que los vecinos del municipio asistan "como ciudadanos pasivos a un espectáculo lamentable" como es la "alteración de la voluntad popular".
Por su parte, el secretario general del PP, Ricardo Costa, criticó ayer, respecto a la moción de censura contra Manuel Pérez Fenoll, que es "muy grave" que un responsable "de la magnitud" de Leire Pajín "autorice pactar con un tránsfuga del PP por revancha, porque quiere que su madre llegue a la alcaldía o por el motivo que sea". "Es un atentado clarísimo a la voluntad democrática de un municipio", subrayó Costa, a la vez que afirmó que se trata de un tema "de extrema gravedad". "Es como si yo, como secretario general del PPCV, dijera que se pactara con un tránsfuga. Es una falta de ética absoluta", remató Ricardo Costa.