J. MARÍN
La vieja guardia del PP, los ediles que más tiempo han permanecido junto al fallecido Vicente Pérez Devesa, han coincidido en que la herramienta de la moción de censura "es algo legal que practican los dos grandes partidos y eso es una verdad evidente". José Amor, que pasó por las delegaciones de Hacienda y Cultura entre otras, opina que "a quien se la hacen no le gusta, como no gustó la del 91, pero está dentro de la ley". Amor también agregó que el alcalde podría haber hecho algo más en esta crisis. "Cuando supo del malestar de Bañuls, allá por Navidad, debería haber hablado con él y arreglarlo para evitar que se fuera. Ese ha sido el fallo más importante porque Bañuls se cansó de esperar y se fue". De cualquier forma apuntaba que "las mociones de censura no son justificables salvo problemas enormes, y con Bañuls no lo había". Amor coincidió con sus otros compañeros, Salvador Moll y Miguel Llorca, también afines a Pérez Devesa, en que a éste "no le habría pasado, seguro. Ningún concejal con él tendría un malestar porque todos tenían su campo para hacer política y si había problemas los resolvía, igual que Zaplana. A Fenoll, por contra, se le ha ido de las manos".
Salvador Moll, concejal en su día de Fiestas, portavoz, teniente de alcalde, etc. sostenía que "ha faltado diálogo". Sobre la moción recalcó que "en poco tiempo ha habido varias" y lamentó que el pacto antitransfuguismo "sólo es una declaración de buena intenciones". De Bañuls subrayó que "es una persona honesta, estoy seguro que no le mueve ningún fin espúreo y que quiere lo mejor para Benidorm. Desde luego. nadie se va por un pequeño cabreo, pero creo que los 25 concejales buscarán lo mejor para la ciudad". Miguel Llorca, que ostentó Hacienda y Educación entre otras áreas, prefirió hablar "después del día 22" pero dijo que "la misión del alcalde es la de mantener su grupo unido"