P. R. F.
Era evidente que sobre la visita de la cúpula del PSPV de Alicante al despacho de Jorge Alarte en la sede socialista de la calle Blanqueries iba a planear la moción de censura de Benidorm. Hasta el punto de que la dirección provincial del PSPV, con Ana Barceló a la cabeza, trasladó al máximo responsable de los socialistas valencianos, Jorge Alarte, el malestar por su inflexibilidad en la maniobra que apartará al PP del gobierno de la villa turística en el que se instaló hace ahora ya casi dos décadas tras la entente a la que han llegado los concejales socialistas y el tránsfuga José Bañuls.
Esta nueva discrepancia viene a cuenta de la decisión de Alarte de estudiar la apertura de expedientes disciplinarios a los cargos públicos que respalden la operación con su asistencia al pleno marcado para el próximo martes a las 12 horas, sesión en la que el socialista Agustín Navarro se hará con la vara de mando municipal en sustitución del popular Manuel Pérez Fenoll. Jorge Alarte es consciente de que la medida no se puede tomar de forma indiscriminada contra militantes pero sí contra cargos públicos destacados de la organización. El secretario general del PSPV se reunió con la cúpula de los socialistas alicantinos para abordar cuestiones relacionadas con la expansión municipal y luego compartió mesa y mantel con toda la delegación.
A Ana Barceló, durante la jornada, no se le quedó en el tintero la cuestión y emplazó a Jorge Alarte a dar explicaciones por esa medida. También intervino en la conversación, apuntaron fuente socialistas, el secretario de Organización del PSPV en Alicante, Federico Buyolo. Se trata de dos cargos alineados claramente con Leire Pajín, cuya relación con Alarte se ha distanciado notablemente a raíz de la moción de censura de Benidorm. La postura de Barceló entronca con la de los concejales socialistas de Benidorm que, de forma pública, ya han rechazado esa decisión del líder de los socialista valencianos.
Jorge Alarte tiene, sin embargo, la línea absolutamente marcada y reiteró su rechazo a que cargos socialistas arropen a los ediles que han pactado con el tránsfuga José Bañuls. Llegó a pedir un punto de "sensatez" pese a ser consciente de que el próximo martes habrá cargos socialistas en Benidorm.