JULIO MARÍN
Una nueva demostración de unidad y de firmeza frente a los intentos de desestabilización. Ese es el mensaje que los doce concejales del grupo socialista y el tránsfuga Bañuls pretenden transmitir con la concentración que protagonizarán en un hotel de la comarca.
Al más puro estilo futbolístico, como si de un equipo se tratase, Agustín Navarro se llevará a sus pupilos el próximo lunes -aún está por determinar el momento y se podría adelantar al domingo- a una concentración para el definitivo encuentro del martes 22. Será una muestra más de la imagen que quieren propagar. Según Navarro, al contrario de lo que piensan algunos, "ésto no lo hacemos porque haya debilidad en las filas. El ambiente es el contrario". El futuro alcalde de Benidorm esgrimía, abundando en la polémica de los últimos días, que "si a alguno lo tienen que comprar lo harían estando en el hotel o no estando", consciente de que ello no va a ocurrir y de que si alguno no levantara la mano en el pleno o no acudiera a la sesión "quedaría retratado de por vida".
Y es que las manifestaciones de Navarro sobre el supuesto intento de compra de voluntades de tres concejales han cobrado renovada incidencia en estos días tras extenderse un rumor que situaba a un conocido constructor de la provincia tratando de sobornar a uno de los firmantes de la moción de censura. El edil socialista ya denunció hace mes y medio otros supuestros intentos y desde entonces lo ha vuelto a repetir varias veces. Hasta que el PP ha dicho basta y le ha amenazado con ir al juzgado si no se retracta o aporta pruebas.
Conjura
El caso es que la semana que viene la iniciarán todos juntos, acuartelados, y sólo abandonarán el hotel para ir directamente al Salón de Plenos municipal. Antes de ello, esta noche celebrarán otra cena, mañana viernes acudirán a las comisiones informativas y después tendrán el fin de semana libre antes de volver a juntarse en el hotel. Esas horas que permanecerán concentrados lo harán sin familiares y ni siquiera se acercará el personal de confianza. "Y los que trabajen fuera tendrán que pedirse el lunes libre", apostilló Navarro.Ya ha habido opiniones que censuran todas las escenificaciones que han llevado a cabo en los últimos días, con calificativos como "teatrillo", "pantomima" o "sainete", que Navarro rechazaba para tildar su actuación de "conjura".
Una vez reunidos, el objeto de la cita no es otro, según explicó el propio Agustín Navarro, que "terminar de perfilar el futuro gobierno y tener claro en qué órganos va a estar cada uno". Del mismo modo, el candidato a alcalde explicó que también se analizarán las "acciones inmediatas" que se desarrollarán nada más acceder al gobierno local. "Que se note que entramos" precisó. Otro de los asuntos que se abordará será el número de plazas de personal de confianza que habrá en la nueva composición y las preferencias de cada uno. Todo lo necesario con la finalidad de que el martes esté todo cerrado y lo suficientemente apalabrado.