J. MARÍN
Las carteras que ocupará cada concejal socialista en el futuro gobierno de Benidorm empiezan a vislumbrarse con más claridad a tenor de los movimientos realizados por el candidato Agustín Navarro en las últimas horas. Así, el portavoz socialista espera una respuesta afirmativa del concejal Jaime Llinares para que éste se haga con el departamento de Urbanismo, aunque para ello sea necesario que reduzca en gran medida su trabajo como abogado, al cual se dedica ahora casi en exclusiva. Llinares fiscaliza la labor del gobierno local en esta materia, aunque son contadas las ocasiones en que se deja ver por el grupo municipal debido a su ocupación profesional. Navarro le ha hecho llegar la propuesta al edil, que todavía no ha respondido. Si la respuesta fuera negativa, en la recámara estaría la concejal Mariola Fluviá, también especialista en este área.
En una situación similar se encuentra la concejal Irene Bajo, especialista en derecho laboral, que se encargaría del área de Recursos Humanos y Personal, siempre y cuando su trabajo se lo permita o decida solicitar una excedencia, como opción probable.
Una vez conocido que José Bañuls llevará las delegaciones de Participación Ciudadana y Movilidad, el resto de carteras están más o menos definidas a falta de alguna confirmación. Entre ellas las de Conrado Hernández, muy afín a Navarro, a quien se quiere conceder un papel destacado en el nuevo gobierno. Prácticamente sin dudas se encuentran Natalia Guijarro, que llevará Hacienda; Eliseo Yus que se ocupará de Comercio; Maite Iraola será la responsable de Cultura y posiblemente Sanidad; Manuel Cabezuelos de Turismo; Maribel Martínez de Bienestar Social y Cristina Escoda de Fiestas y Juventud. No están fijadas otras parcelas como Educación, Limpieza, Cementerios o Servicios Técnicos.