DIEGO COELLO
Las fiestas patronales de Altea ya han entrado en su recta final con la celebración de la cena de cargos festeros, que tuvo lugar el fin de semana, y la escenificación de la llegada por mar de la imagen del Cristo del Sagrario y su posterior traslado en romería hasta la iglesia parroquial. Algo más de mil quinientos "festers" se concentraron el pasado sábado por la noche en la Plaza del Mercadillo, junto al río Algar, para asistir a la cena de los cargos festeros de los Moros y Cristianos de Altea, uno de los actos anunciadores de las fiestas patronales que se celebrarán del 25 al 29 de septiembre. A la cena acudieron las "filaes" de Moros y Cristianos junto a la comisión de fiestas del Cristo del Sagrario y la corporación municipal para acompañar a los cargos de este año que han recaído en miembros de las "filaes" Berebers y Cristians d'Altaia (reinados), Cora d'Algar y Cristians de la Muralla (alferecías), y Guardia Negra y Conqueridors (abanderados de la Associació). Antes del ágape, los cargos festeros recibieron bajo una carpa situada a la entrada del recinto a los representantes de las "filaes", comisión de fiestas, Ayuntamiento y Associació de Moros i Cristians Sant Blai al tiempo que intercambiaban regalos.
Por otro lado, también se escenificó en la playa de La Roda la leyenda de la llegada de la imagen del Cristo a la localidad por mar, que cuenta como en la Edad Media un marinero alteano, apellidado Ronda, la rescató en Argelia cuando el moro Mul-ey, que tenía preso a un alteano, iba a destruirla. La escenificación corrió a cargo de actores del grupo local Plà i Revés. Posteriormente, se celebró la romería, trasladando la imagen del Cristo desde la playa a la iglesia parroquial.