R. P.
El Ayuntamiento de Benidorm ha iniciado un plan especial de limpieza con el fin de eliminar de las fachadas públicas y privadas de la vía pública cientos de grafitis, según avanzó ayer el edil de Escena Urbana, José Ramón González de Zárate. Este proyecto, al que se suma otro que tiene por objetivo la limpieza de chicles pegados en las aceras, se desarrollará de forma "exhaustiva" durante los próximos tres meses y en él participarán distintas brigadas municipales en función de las actuaciones que se realicen.
La limpieza de grafitis se llevará a cabo por parte de personal de Servicios Técnicos municipales, de la Escuela de Oficios y colaboradores sociales ofertados por el Inem y por personal de la empresa concesionaria de limpieza -FCC-, según detalló el edil, quien explicó que las primeras brigadas erradicarán los grafitis de fachadas que estén pintadas y los operarios de FCC actuarán sobre las paredes de piedra o mármol, en las que se ha de actuar con máquinas de agua a presión.
Por lo que se refiere a los chicles, el Consistorio ha destinado a ocho operarios para quitar manualmente, con ayuda de espátulas de hierro o plástico, dependiendo del tipo de superficie, los chicles pegados en zonas tan transitadas como la playa de Levante, la calle Gambo, el Paseo de la Carretera, Martínez Alejos, la Boca del Calvari o el Mercado Municipal.