REDACCIÓN
Agentes de Policía Nacional han detenido en Madrid a seis jóvenes, con edades comprendidas entre los 22 y los 27 años, como presuntos responsables de una veintena de asaltos, entre los que se incluyen una docena de robos con violencia o intimidación y ocho robos o hurtos de uso de vehículo cometidos en varios distritos de la región. Esta banda asaltaba salas de recreativos, perfumerías y farmacias. La operación fue conducida por el Grupo XIII de la Brigada Provincial de Policía Judicial y contó con la colaboración del Grupo II de la UDYCO de la misma Brigada y el Grupo IV de Policía Judicial de la Comisaría Local de Benidorm.
La investigación se inició a raíz de un robo violento en un salón de juegos por cinco jóvenes a principios del mes de agosto, que se tapaban la cara con pasamontañas y empleaban armas para intimidar a los presentes, según las declaraciones recogidas por los testigos de dichos actos violentos. Posteriormente se dieron a la fuga en un vehículo sustraído para cometer el golpe. Fruto de las gestiones practicadas, los agentes lograron recuperar el vehículo que había sido utilizado para el atraco y constataron que la placa de matrícula que portaba pertenecía a otro turismo, que fue localizado un día después. Por tal motivo, se estableció un dispositivo de vigilancia en torno al segundo automóvil, que frecuentemente era conducido por uno de los ahora detenidos.
Identificación
Como consecuencia de los seguimientos practicados por la policia, a principios del presente mes de septiembre los agentes detectaron la presencia del conductor del vehículo en compañía de otros cuatro jóvenes, quienes entraron en un establecimiento comercial en el que adquirieron pañuelos, pasamontañas, gorros y guantes y que con posterioridad se introducían en el vehículo. En ese momento los policías procedieron a la detención de los cinco de los miembros de la banda, mientras uno de ellos intentaba huir sin éxito. Dos días después, los investigadores arrestaron a un sexto componente del grupo, quien también intentó fugarse instantes después de advertir la presencia de los agentes.