REDACCIÓN
Más de 3.000 personas disfrutaron ayer del día grande de Asturias en Benidorm después de que el sábado las celebraciones quedaran algo empañadas por la lluvia. Ayer los asturianos se desquitaron y el parque de l` Aigüera se llenó de trajes típicos, sidra y música popular, dentro de los actos programados por la Casa de Asturias de la Marina Baixa.
Dentro de estos actos, el pregón era uno de los más esperados por la población asturiana y el secretario municipal, Francisco García, no defraudó al público. Su discurso resultó especialmente emotivo al realizar un recorrido por su memoria y relatar a los presentes sus vivencias en la pequeña patria asturiana y su llegada a Alicante. Unas palabras que seguro hicieron a muchos de los presentes revivir sus propias experiencias. El encargado de cerrar el acto fue el alcalde de Benidorm, Manuel Pérez Fenoll.
Pero las actividades empezaron horas antes del pronunciamiento del pregón en la sidrería El asturiano, sede de la Casa Regional, que acogió a mediodía una comida con las autoridades locales. Desde allí partió la comitiva con su estandarte en dirección al parque de l´Aigüera en una romería en la que los participantes lucieron los trajes regionales y se volvió a escuchar el característico sonido de la gaita, que estos días ha sonado con fuerza en la capital de la Marina Baixa. Tras el pregón se escucharon los himnos de Asturias y de la Comunidad Valenciana y varios grupos folklóricos tomaron el escenario para deleite del respetable, entre ellos el grupo Tanae, plato fuerte de las actuaciones. El presidente de la Casa de Asturias, Paco Casado, resaltó "el maravilloso ambiente en el que se ha desarrollado la fiesta" y destacó la "gran afluencia de público". "La verdad es que estamos muy contentos con cómo ha salido todo", subrayó.