V. ZARAGOZA
El Ayuntamiento de Benidorm tuvo que poner en marcha la línea de impulsión de emergencia para evitar el colapso de la red de aguas residuales del municipio, al registrarse una avería en el colector del tramo del camino de los Torreros. Esta es la séptima rotura que se registra en la nueva conducción que entró en servicio en el año 2006, ejecutada por la Confederación Hidrográfica del Júcar.
Esta conducción, de unos siete kilómetros de longitud, que enlaza la red de aguas residuales de Benidorm con la plata depuradora de Sierra Helada, ha sufrido desde 2006 siete roturas y quince averías, según el informe elaborado ayer por los Servicios Técnicos Municipales de Benidorm.
El problema de la nueva conducción radica, a criterio de los técnicos en que se sustituyó la tubería de fundición que inicialmente se contemplaba en el proyecto por otra de material plástico de PRFV, lo que sería la causa de toda esta cadena de roturas, por las cuales el Ayuntamiento ya ha comunicado a la Confederación Hidrográfica las incidencias y reclama una solución al problema.
La rotura registrada en la madrugada de ayer se produjo en el tramo del camino de Los Torreros, en la misma zona donde se han registrado la mayor parte de estas averías, en una zona deshabitada por lo que, en esta ocasión no hubo daños en las viviendas como ocurrió con la anterior avería, registrada en el mes de junio, en la que varias casas resultaron inundadas de aguas fecales.
Por su parte, la CHJ ha notificado al Ayuntamiento que está buscando soluciones al problema, aunque descarta la sustitución de toda la conducción de PRFV.