V. ZARAGOZA
La Comunidad de Regantes del Canal Bajo del Algar ha alcanzado un principio de acuerdo con el Consorcio de Aguas de la Marina Baixa y la empresa pública, Entidad de Saneamiento de la Comunidad Valenciana, para el pago de los costes de tratamiento terciario y desalación de los caudales residuales que se destinan al riego. El Canal Bajo del Algar es el adjudicatario de las aguas procedentes de la depuradora de Benidorm y de la planta de tratamiento, por lo cual también debería ser la entidad que asumiera los gastos del tratamiento de estos caudales reciclados. Sin embargo, los regantes se niegan a asumir la totalidad de los costes, alegando que si ellos ceden el agua blanca para beber en condiciones aptas para su consumo humano, son los ayuntamientos, aglutinados en el Consorcio de Aguas de la Marina Baixa, los que deben devolver el agua reciclada en el adecuado estado para su uso en el riego.
El principio de acuerdo establece que se mantengan los precios que vienen pagando los agricultores para el uso agrícola del agua, y que se incremente en los casos que los caudales se destinan para el mantenimiento de zonas de ocio, como los parques temáticos, jardines y campos de golf que usan estos recursos del Canal Bajo del Algar. El resto de la factura, hasta completar el coste total del tratamiento lo abonaría el Consorcio de Aguas.
Así lo adelantó el conseller de Medio Ambiente y Agua, José Ramón García Antón, en una reciente visita a Benidorm. Este principo de acuerdo debe ser refrendado por el órgano directivo del Consorcio de Aguas, el cual ya ha dado el primer paso al reconocer la deuda que mantenía con el Ayuntamiento de Benidorm desde el año 2004 por la explotación de los pozos de Beniardá.
Este reconocimiento lleva implícitamente el que el ente comarcal del agua debe abonar los caudales que extrae de los pozos de Beniardá, adquiridos por Benidorm a raíz de una operación con la empresa Aquagest, propietaria de los mismos, y a cambio de una prórroga en la concesión de la gestión del abastecimiento al municipio. El Consorcio pagará a Benidorm por el uso de estos pozos desde 2004 del orden de los 806.000 euros, cantidad que le permitirá por un lado desbloquear su deuda con el Consorcio de Bomberos, y por el otro asumir el coste del tratamiento de aguas residuales con destino al riego. Benidorm tiene el 86% de la cuota del Consorcio de Aguas, tanto en el consumo de caudales, como en las aportaciones económicas.
Es por esto que el Ayuntamiento benidormense era el más reacio a la hora de asumir los gastos de tratamiento terciario y desalación de caudales residuales, alegando que el municipio ya participaba en este tratamiento mediante el pago, en el recibo del agua, del canon de saneamiento.
La deuda que la Entidad de Saneamiento de la Comunidad Valenciana, empresa que gestiona la planta desaladora de Sierra Helada, reclama a los regantes se sitúa en los 790.000 euros, que corresponde al año 2008 y a lo que llevamos de 2009.
El propio conseller de Medio Ambiente y Agua, José Ramón García, indica la necesidad de mantener el precio del agua a los agricultores como un modo de subvencionar esta actividad y de mantener activos los campos de cultivos en la Marina Baixa. De ahí que la Comunidad de Regantes del Canal Bajo del Algar quiera mantener el precio de 0,22 céntimos el metro cúbico de agua para los agricultores y haya elaborado un estudio para incrementar el precio de los caudales con destino al mantenimiento de los complejos de ocio y deportivos.