J. MARÍN
El grupo municipal socialista señaló ayer que la supuesta bajada del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) que el gobierno local está estudiando "es imposible" como consecuencia de la aplicación del plan de saneamiento que debería aprobarse mañana en pleno. La edil Natalia Guijarro afirmó que el plan "no permite bajar ningún impuesto y el alcalde lo sabía cuando dijo que iba a estudiar bajar el IBI". Guijarro precisó que, según el plan, durante los próximos seis años "no podrá bajar ninguna tasa ni impuesto directo o indirecto. El alcalde nos vendió humo". La concejal también aclaró que si el Ayuntamiento aprueba solicitar un crédito de 29 millones y no de 35 "es porque el interventor aconseja no endeudarse hasta el 110%". Por su parte, el portavoz socialista Agustín Navarro acusó al alcalde de mentir "tres veces" en este asunto. "Primero en su programa electoral, luego cuando dijo que lo tenían que subir y ahora al decir que estudiará bajarlo".
El equipo de gobierno, por su lado, indicó que "en ningún lugar del plan se dice que no puedan bajarse los impuestos". Francisco Saval, edil de Hacienda incidió en que "lo que dice es que si cambian las previsiones de ingresos habrá que adoptar las medidas de reequilibrio necesarias", lo que calificó como "contención del gasto". Saval avanzó que también se congelarán los sueldos de los concejales hasta final de legislatura.