V. ZARAGOZA
La crisis económica también se deja notar en la comercialización de nispero, en la que la comarca de la Marina Baixa, principal área productora de España, se encuentra ahora inmersa en plena campaña de recolección. Contrariamente a la tendencia que se venía produciendo hasta ahora, las calidades inferiores son las que tienen una mayor demanda en los mercados nacionales debido al descenso del poder adquisitivo de los consumidores españoles, según desvelaba ayer Alejandro Galiana, presidente de la principal cooperativa agrícola de la Denominación de Origen Níspero de Callosa, la Ruchey de la ciudad del Algar.
Pese a esto, y a que una parte considerable de la cosecha está dañada estéticamente por los efectos del viento y del pedrisco, los productores de esta suculenta fruta característica de la comarca se muestran optimistas ante los resultados de la campaña, que este fin de semana entra en su máxima actividad, y en la que se espera recolectar un millón de kilos de nísperos el sábado y el domingo. Actualmente se llevan unos 4 millones de kilos recolectados, casi un 25% de la producción que se prevé.
La calidad de la fruta es "excepcional", según explicaba ayer el ingeniero agrónomo responsable técnico de la Cooperativa Ruchey de Callosa, Esteban Soler, ya que las especiales condiciones climatológicas han provocado que se retrasara en más de cuatro semanas la recolección, pero sin embargo "ha hecho que el níspero engordo a calibres anteriormente nunca vistos y a que éste tenga unas excelentes condiciones organolépticas, con altos índices de azúcar y ácidos compensados", señaló.