JORGE FAURÓ
Los accionistas de Terra Mítica deberán hacer aportaciones extraordinarias para que el parque temático de Benidorm pueda abrir al público en Semana Santa. La empresa ya tuvo que recurrir a dinero de los socios para poder pagar la nómina de los trabajadores correspondiente a febrero, que al final han acabado cobrando esta misma semana.
Esta circunstancia ha puesto de relieve la situación económica en la que vuelve a estar el parque tras superar una suspensión de pagos y declarar beneficios en 2007 por la venta de terrenos.
El Consejo de Administración, reunido ayer en Benidorm por primera vez desde la dimisión de su director general, analizó la situación de la sociedad tras la "espantada" de su máximo ejecutivo. Aunque los auditores de KPMG siguen recabando las cuentas para la presentación de resultados en las próximas semanas, los consejeros se enfrentaron ayer a la peor de las noticias: Terra Mítica volvió a dar pérdidas en 2008 y el plan de negocio diseñado tras la salida del concurso de acreedores es papel mojado. La estimación menos optimista alcanza los 18 millones de euros.
Esto último implica la imposibilidad de que se cumplan las previsiones que el propio presidente, David Lladró, avanzó a mediados del año pasado, según las cuales, Terra Mítica triplicaría todos sus márgenes. Ayer se especificó que las inversiones efectuadas durante el pasado ejercicio, que algunas fuentes estiman en seis millones de euros, se han "comido" los beneficios del año anterior. Varios consejeros dudaron, incluso, de que el parque pueda tener futuro a largo plazo.
La sesión del consejo, que duró unas dos horas, se dedicó a analizar la tesorería de la sociedad y a analizar la dimisión de Fitzgerald. Una buena parte de los consejeros censuraron el modo en que el ya ex directivo ha abandonado la nave: por correo electrónico desde Estados Unidos y sin rendir cuentas ante los accionistas. David Lladró dejó claro, no obstante, que el ex director general se ha marchado sin tocar un solo euro de la caja.
El órgano de gobierno de Terra Mítica abordó dos cuestiones fundamentales de cara al presente: el nombramiento de un sustituto y la apertura de la atracción el próximo 8 de abril. En cuanto a lo primero, el Consejo acordó otorgar poderes a tres directivos para que la sociedad pueda seguir funcionando, es decir, para que puedan efectuarse pagos y compras con una firma autorizada. ¿Quién será el nuevo director? Los socios de referencia (la Generalitat Valenciana, la CAM y Bancaja) resolvieron no adoptar esta decisión a la ligera. En principio, el Consell no es partidario de imposiciones políticas, dados los malos precedentes; mucho menos las cajas, que fueron las primeras en advertir la situación económica y de tratar de imponer un controlador de cuentas a Fitzgerald. El nuevo director general será externo y elegido a través de una empresa especializada en "cazatalentos", aseguraron fuentes del Consejo. Ello no ocurrirá antes de la apertura el 8 de abril. Para esa fecha, el parque precisará de un dinero circulante del que ahora carece.
Los socios creen que se maquillaron las cuentas
Algunos miembros del Consejo de Administración concluyeron ayer que las cuentas que les iba presentando el director general no eran acordes a la realidad. De hecho, el plan de viabilidad 2005-2012 ya no hace honor a su nombre y se antoja inviable. Según fuentes conocedoras de la contabilidad del parque, lo que para Fitzgerald era inversión, el área financiera y los auditores lo consideran gasto, y por tanto, deducible de los beneficios. La caída de visitas en la segunda mitad del año impedirá igualmente mejorar la cifra de beneficio de explotación. Fuentes del accionariado coincidieron ayer al afirmar que la atracción sigue siendo viable para Benidorm, pero no tal como está configurada ahora, es decir, con una extensión cercana al millón de metros cuadrados y en plena crisis económica. La nota oficial de la empresa incidía en que se revisará el plan de negocio para adaptarlo a la coyuntura actual "con un criterio de prudencia. Las variaciones a la baja de todos los indicadores macroeconómicos, así como otros datos relacionados con el sector del ocio y el turismo hacen necesario la modificación de objetivos".