V. ZARAGOZA
Después de dos días en que los camiones de limpieza pública de los municipios de la comarca se vieran obligados a desplazarse a la planta de residuos de Jijona para depositar la basura, ayer comenzó a normalizarse el funcionamiento de la planta de transferencias de Benidorm, a excepción de la línea de envases ligeros que ha quedado totalmente destruida por el incendio. Las naves que albergan las líneas de transferencia de residuos urbanos volvieron a ser operativas ayer en parte después de que se despejara la zona de la planta afectada por el fuego, según informó ayer el concejal de Limpieza Viaria del Ayuntamiento de benidorm, José Ramón González de Zárate.
La comarca de la Marina Baixa genera en esta época del año del orden de las 140 toneladas diarias de residuos que se depositan en la planta del Moralet donde son compactados y transferidos a una planta de tratamiento. Esta operación fue interrumpida durante el domingo y el lunes, y ayer se volvió a restablecer la operatividad de la planta enclavada en Benidorm.
Para reemplazar la línea de envases ligeros que ha quedado totalmente destruida la empresa pública Vaersa, que gestiona la planta de Benidorm, está barajando la posibilidad de llevar directamente estos residuos de envases ligeros a la recien inaugurada planta de El Campello, o habilitar uno de los cinco fosos que cuenta a planta de transferencias para la recuperación de envases, según explicó González de Zárate. Del mismo modo aún no se tiene decidido el futuro de la nave que alberga la línea de envases, si será reconstruida o reconvertida en otra instalación de la planta de transferencias.