V. ZARAGOZA
Los daños ocasionados por el vendaval en la agricultura de la Marina Baixa han sido tan elevados que ayer el gabinete de crisis de la Cooperativa Agrícola de Callosa d'en Sarrià tuvo que reunirse de urgencia para evaluar la situación y determinar las medidas a adoptar. Los daños afectan especialmente a las estructuras de los viveros, los cultivos del aguacate, del que se estima se ha perdido el 80% de la producción, además de los daños por cuantificar en el níspero y en los cítricos. El presidente de la Cooperativa, Alejandro Galiana, alertó ayer de que el grueso de los daños tendrá que asumirlos el agricultor, ya que los seguros del campo no abarcan a toda la producción ni asumen el cien por cien de los perjuicios. Se estima que en lo que respecta al níspero puede haber asegurados entre cuatro y cinco millones de kilos, de los aproximadamente doce millones que se producen en la zona. Algo similar ocurre con los cítricos, muchos de los cuales se han visto afectados al desprenderse la fruta a causa del viento.