JULIO MARÍN
La Unión Europea ha archivado la demanda existente contra el Ayuntamiento de Benidorm presentada tras las irregularidades detectadas en la regeneración de la cantera de Sierra Helada. La decisión se adopto hace algunos meses, aunque no fue hasta ayer cuando el equipo de gobierno lo hizo público. El edil de Medio Ambiente, Francisco Saval, señaló que en la resolución del tribunal europeo "se felicita, además, al Ayuntamiento por las medidas que tomó al respecto". Según precisó el concejal, la demanda fue interpuesta por el grupo socialista tras detectar numerosas deficiencias en la regeneración medioambiental de la zona por parte de la empresa adjudicataria. "Nos acusaban de no haber hecho nada entonces y ahora la Unión Europea nos ha venido a dar la razón en todo lo que hicimos" sostuvo Saval, quien concretó que actualmente ya ha finalizado el apuntalamiento de los taludes que estaban en riesgo de derrumbe. Ese era el paso previo a la realización de un nuevo proyecto de regeneración que todavía no se ha licitado y que el gobierno local pretende adjudicar "en cuanto podamos". La situación económica del Consistorio es el principal problema para dar rapidez al asunto.
La regeneración ambiental de la cantera de Sierra Helada se ha visto envuelta en la polémica al poco de adjudicarse la misma a la empresa Orozco Transportes y Excavaciones, cuya gestión estuvo plagada de anomalías a lo largo de los años.
La primera denuncia se refería a la instalación de una planta industrial en la propia cantera. El adjudicatario situó una trituradora para hacer grava con los inertes que le llegaban y comercializaba con ella. Una actividad ilegal que fue paralizada por el gobierno local tras las denuncias de la oposición. Posteriormente, el grupo socialista y los vecinos de la zona también denunciaron que en la cantera se estaban vertiendo materiales no autorizados. Otra denuncia que pudo constatarse mediante las fotografías aportadas por éstos. La aparición de fumarolas como consecuencia de la formación de gas en el interior evidenció que había restos orgánicos allí depositados. Otra irregularidad la puso de manifiesto un estudio sobre la regeneración, que determinó que en la cantera se había vertido más del doble de lo permitido en el proyecto inicial. A la vista de todas estas situaciones, el Ayuntamiento optó por rescindir el contrato con la mercantil.