C. F.
La novela "De tejado en tejado" es el título del primer asalto a la literatura que lleva a cabo Carlos Alejandro Sánchez Salmerón, joven benidormense de adopción que se ha decantado por el género de aventuras para su primera incursión en la narrativa. La novela es fruto de la vuelta al mundo que el autor dio hace algunos años, de su talentosa capacidad de fabulación y de un tributo velado a la figura de Corto Maltés, el personaje de Hugo Pratt que figura en la portada del voluminoso volumen.
La narración está protagonizada por los personajes Carlos Sánchez y Alejandro Salmerón, trasuntos de su creador, quienes emprenden una trepidante búsqueda por los cinco continentes de uno de los tesoros más codiciados desde 1536, incluso ansiado por las actuales agencias de espionaje, en un viaje frenético que les llevará a comer insectos, a conquistar la cima del Kilimanjaro, a conspirar en una fiesta de la Embajada española en Nueva Delhi, e incluso a escapar de una persecución en Austria. Una aventura que, en ocasiones, es una constante huida ya sea en barco, avión, tren o por carretera.
La novela está escrita con un lenguaje traslúcido, con una sencillez que ahuyenta lo superfluo, y con brío expresivo sin llegar a ofrecer al lector ni controversia estética, ni doctrina moral, sino aventura a raudales de manera que la novela es un simulacro que permite vivir en la ilusión narrativa, la de las andanzas de ambos protagonistas en una vuelta al mundo detrás de un valioso objeto, una piedra poderosa y deseada por demasiada gente. Una novela para todos los públicos de las que sólo ha autoeditado 150 ejemplares con el fin de calibrar su aceptación. El autor entiende la literatura no como una trascripción de los acontecimientos, sino como una sustitución, como una versión excéntrica de la realidad, puesto que por ella transitan personajes como el profesor David Livingstone cual misionero y otros personajes reales, pero que visten la máscara de la ficción. A esto ha contribuido que la primera versión de la historia se realizase en cómic, que al autor le fue sustraído en uno de sus viajes.
Sánchez Salmerón cumple con aquella máxima de Galdós que decía que toda persona lleva consigo una novela, sólo que hay que descubrirla y saber contarla, como en "De tejado en tejado".