R. PAGÉS
La primera inspección técnica realizada en el edificio Escorial de la calle Almendros, donde el pasado viernes se incendió un comercio del bajo, ha descartado que el fuego provocara daños en la estructura del inmueble, según indicó ayer el edil de Seguridad de Benidorm, José Bañuls, y fuentes del departamento de Urbanismo. No obstante, la treintena de vecinos que residen en este edificio no podrán volver aún a sus casas debido a que las mismas no reúnen las condiciones de habitabilidad mínimas, como la luz o el agua, debido a que todas las cañerías y los conductos eléctricos quedaron completamente calcinados. Asimismo, la elevada condensación de humo que se produjo dentro del inmueble tampoco hace aconsejable que las viviendas vuelvan a ser ocupadas por el momento.
El edil de Urbanismo de Benidorm, José Ramón González, explicó ayer que los técnicos municipales realizaron el viernes un primer informe y que ayer volvieron a inspeccionar el edificio, aunque indicó que deberá ser un perito quien evalúe los daños en la estructura y realice el informe definitivo. Por ello, el Ayuntamiento emitió ayer la orden de ejecución y mantuvo conversaciones con el presidente de la comunidad de propietarios para que sea ésta, a través de su seguro, la que envíe un perito para que elabore el pertinente estudio.
Por su parte, los vecinos del inmueble pudieron ayer entrar a sus casas para coger algunas de sus pertenencias y comprobar el estado en que quedaron las viviendas. Algunos de ellos encontraron los muebles y las distintas estancias de sus casas teñidas con "un palmo de hollín", mientras que el olor a humo todavía era perceptible tres días después del incendio.