VICENTE FUSTER
Una trayectoria de 25 años en la élite del voleibol nacional, con varias participaciones en la competición europea (Copa CEV) y una historia de la que pocos clubes de voley femenino podían presumir hasta ahora puede irse al traste en los próximos días.
La actual situación económica tiene su origen en la pasada temporada en la que se producía el descenso tras haber tomado anteriormente las riendas del club Juan Carlos Gallego, con lo que pasó a llamarse Visual Home Benidorm, dejando un importante déficit en las arcas del equipo del Palau.
Tras volver a hacerse cargo el anterior presidente José Lozano, los esfuerzos del mismo y su junta directiva por reconducir la situación e intentar retornar a la categoría perdida se están encontrando con numerosos problemas. El último de ellos un crédito que la CAM condiciona a un aval, que los directivos pretenden sea la subvención municipal. La demora en la concesión de dicho préstamo ha hecho colmar el vaso de la paciencia de las jugadoras, que el lunes se ponían en huelga de entrenamientos y amenazan con marcharse a sus casas (ya lo han hecho las americana Lungren y MC Nat). "Necesitamos el dinero para comer, somos como cualquier trabajador" aseguraba ayer la capitana del equipo Beni Fernández.