BELÉN GARCÍA
El PP en solitario y tras un polémico debate en sesión plenaria dio ayer luz verde inicial a la ordenanza municipal de playas de Benidorm, que prohíbe la estancia en las playas entre las 00.00 y las 7.00 horas con multas de hasta 750 euros. El PSOE votó en contra de una normativa que considera "tremendamente restrictiva" y "desproporcionada", además de "triste para una ciudad que ha ido siempre por delante en libertades".
En un extenso y arduo debate, el PP aclaró que la norma sólo prohíbe la "estancia", es decir, la "permanencia durante cierto tiempo en un lugar determinado", permitiendo "entrar, salir, transitar, cogerse de la mano y recitar una poesía si se quiere", ironizó el portavoz del gobierno local, Antonio Pérez. Una explicación que los socialistas tacharon de "ambigua" preguntando "¿cuántos minutos se puede estar parado antes de que te multen?.
El PSOE pidió sin éxito que se dejara la ordenanza sobre la mesa para debatir los puntos polémicos, ya que en el grueso de las prohibiciones, como el botellón, ambos partidos estaban de acuerdo; así que presentará alegaciones a una norma "que pone en tela de juicio el carácter público de las playas".
La concejala del área, Josefa Pérez, defendió la ordenanza ante los informes policiales y del servicio de limpieza, que arrojan un alarmante aumento del botellón, las peleas multitudinarias y las toneladas de basura recogidas en las playas durante el pasado verano, perjudicando los resultados de la encuesta de satisfacción de playas, que "son el bien más preciado de Benidorm".
El concejal del PSOE Manuel Cabezuelos destacó que esas conductas ya están penalizadas por ley y se preguntó, "si el equipo de gobierno no es capaz de controlar lo que ya hay regulado, cómo va a cumplir lo que pone ahora", por lo que pidió más limpieza y policías en vez de "cerrar nada de uso público".
El socialista afirmó que la ordenanza "no se ajusta a la realidad de Benidorm", una ciudad "24 horas abierta al turismo", y destacó el "afán recaudatorio" de la nueva norma que "ni siquiera tiene en cuenta las tradiciones, como la noche de San Juan". Cabezuelos opinó que "es imposible de hacer cumplir" la ordenanza porque habría que "dar un manual a cada turista con lo que no se puede hacer".
Dénia y Calpe no ven con buenos ojos la normativa
La ordenanza de playas de Benidorm ha provocado distintas reacciones en municipios de la Marina Alta. En Dénia y Calp no ven con buenos ojos una norma que consideran "muy restrictiva". El edil de Playas de Calp, Antonio Romera, opinó que es "pionera" pero "creará muchos problemas" porque el usuario "estará muy molesto". La tildó de "taxativa y demasiado férrea" y recordó que Calp tiene horario de limpieza y "si alguien no lo respeta, los operarios tienen autoridad para exigir que se desplace".
El concejal de Turismo de Dénia, Antonio Sentí, informó que el consistorio quiere revisar su ordenanza municipal pero descartó negar la entrada a la playa de noche. El edil apuntó la necesidad de regular las actividades nocturnas para conseguir mayor seguridad en la zona costera, pero matizó que eso no significa, ni mucho menos, prohibir la entrada a las playas.
El edil de Playas de Xàbia, Juan Ortolà, la ve "muy interesante" y la pedirá para estudiarla. Destacó su interés por la fórmula para conseguir la playa limpia a primera hora.