V. ZARAGOZA
Los movimientos de la empresa Hormigones Orxeta para reubicar la nueva planta han desatado las alarmas en el municipio. La explanación de un solar junto al casco urbano provocó que el grupo municipal del Bloc solicitara un pleno para reclamar información al gobierno local. Ayer en el pleno, el concejal de Urbanismo, Jerónimo Nogueroles, informó que la empresa había solicitado el día anterior un certificado de compatibilidad urbanística con el fin de solicitar licencia ambiental para una industria, sin determinar la naturaleza de la misma.
El portavoz del Bloc, Manuel Lloret, justificó la petición del pleno "por la alarma social" que ha despertado en el municipio en oposición a la reubicación de la hormigonera y señaló además que "esta era la única forma para obtener la información" sobre la situación legal de la actual planta, sobre la que según se ha sabido ahora, pesa una orden judicial de desmantelamiento. En este sentido acusó al alcalde "de querer ganar tiempo" para reubicar una nueva planta junto al casco urbano, en tanto se procede a la desmantelación de la antigua, que ha venido funcionando durante más de diez años de forma irregular.
Por su parte el alcalde del municipio, Vicente Llinares (PSOE), señaló que si la empresa ha pedido información sobre una determinada zona, "es porque los nacionalistas han bloqueado el PGOU y, en el antiguo planeamiento, esa zona se contempla como suelo de permisividad industrial".
El concejal socialista José Olcina, expresó su extrañeza de que "se quiera desmantelar la hormigonera y no digan nada de una cantera de áridos situada a 500 metros de la planta, que usa explosivos para arrancar la piedra".