JULIO MARÍN
El concejal no adscrito del gobierno de La Vila, Francisco Pérez Melero, que firmó la moción de censura junto al PP, compareció ayer en la sede de este partido con el próximo alcalde de la ciudad, Jaime Lloret, para explicar las razones que le han llevado a apoyar la moción. Ambos negaron con rotundidad que en su acuerdo haya estado presente el Urbanismo "porque en ningún momento se ha hablado de ese aspecto". Lloret precisó además que no habrá revisión del Plan General y que las medidas urbanísticas pasarán por reactivar los planes parciales "paralizados por los contenciosos interpuestos por el PSOE e II, porque eso generará empleo y riqueza".
Sin embargo, el motivo que ha llevado a Melero a pactar con los populares ha sido, según repitió hasta la saciedad, la situación económica. "No me dejaba dormir y me preocupaba mucho la deuda que tenemos. Sólo en lo que va de año ya tenemos un millón de euros en reconocimientos extrajudiciales. Ellos hablaban de descontrol en el gasto y se ha aumentado más". Melero argumentó su convencimiento de que con el nuevo gobierno "llegará la ayuda de las administraciones supramunicipales", y situó en primer lugar el compromiso del Consell de destinar tres millones para el Auditorio, que ya está sufragado con dinero municipal. "Ese dinero nos permitirá pagar a los pequeños proveedores. Ese es mi maletín, del que tanto se ha hablado".
El concejal no adscrito se emocionó al explicar cómo le habían dolido las acusaciones de "tránsfuga" y "traidor", que negó. Melero añadió que nunca consideró "amigos" a los concejales del actual equipo de gobierno y agregó que le han "decepcionado". "Se me ha engañado mucho. He sufrido mucho" comentó. Asimismo explicó que sus conversaciones para formar gobierno con el PP se iniciaron al abandonar la disciplina de II. Del mismo modo negó haber dicho a sus compañeros de gobierno que se tomaría el fin de semana para pensar su decisión. "Nunca se lo dije. La decisión estaba casi tomada y sabían que estaba hablando con el PP. Fueron ellos los que me dijeron que me tomara unos días" sostuvo. En su defensa subrayó que "nunca vi un proyecto firme en el cuatripartito y el PP sí me lo presentaba".
Por su parte, el popular Jaime Lloret desgranó algunos proyectos que ejecutarán en esta legislatura. Afirmó que se construirán tres aparcamientos, 200 viviendas de protección oficial y un centro para albergar las asociaciones musicales. Y agregó que el nuevo gobierno municipal primará la educación y la sanidad, con la construcción de una guardería infantil y el desbloqueo de varios proyectos, como el consultorio de La Cala. También que ahorrarán 200.000 euros anuales en los sueldos de ediles y asesores, aunque los de la oposición mantendrán su sueldo tal como se estableció al principio de la legislatura.
"La moción quiere evitar candidaturas afines a Camps"
El portavoz socialista en la Diputación, Antonio Amorós, apuntó ayer a "la guerra interna dentro del PP" como detonante de las diversas mociones que ha protagonizado este partido en la provincia, porque "se trata de acaparar poder entre los dos bandos, no de ofrecer soluciones". Amorós añadió que "la moción de La Vila que elevará a Jaime Lloret a la Alcaldía, es una maniobra de Ripoll por controlar esta ciudad y evitar que otros miembros de su partido más jóvenes, asesores en alguna Conselleria y afines a Camps, tengan opciones de futuro y puedan aspirar a la alcaldía vilera".