VICENTE ZARAGOZA
Una sentencia judicial reconoce la irregularidad en la construcción del complejo residencial Arabí Park, el cual obtuvo licencia como apartamentos turísticos y su promotor vendió a particulares los pisos como residencia habitual, y decretaba su desalojo. Ahora la demandante, la mercantil Tierras Fértiles SA, ha pedido la ejecución de la sentencia al Ayuntamiento y que proceda al corte del suministro de agua y electricidad a los 138 apartamentos que componen el complejo.
La Alcaldía ha dado un plazo de 15 días para que se regularice la situación, ante las amenazas de la demandante de presentar acciones judiciales contra la Alcaldía por su "intencionado cese de funciones e incumplimiento de las obligaciones legales" en este asunto.
El alcalde del municipio, Vicente Arques, explicó que la situación de este complejo viene arrastrándose desde hace varios años, cuando el propio Ayuntamiento autorizó levantar un complejo turístico que posteriormente se vendió como residencial. "Se trata de una situación irregular de índole administrativo, que no tenía por qué haber llegado a los juzgados", señala.
Desproporcionado
Al primer edil le parece desproporcionado decretar el desalojo de los propietarios de las 138 viviendas, "cuando es perfectamente viable y legal la regularización de las viviendas, ya que el complejo cumple con todos los requisitos para darse de alta como apartamentos turísticos".
En este sentido señaló que la normativa turística marca que el complejo disponga de una serie de servicios, como piscina, medidas de seguridad y dependencias para conserjería, "todas las cuales se cumplen, como lo demuestra el hecho de que ya hay diez viviendas que han sido dadas de alta como apartamentos turísticos".
En este sentido el Ayuntamiento ha convocado a los propietarios de las viviendas para que, junto a sus abogados, y los servicios municipales puedan regularizar la situación y cumplir de este modo con el espíritu de la sentencia judicial, evitando el desahucio de los legítimos propietarios de sus viviendas.
Otra de las posibilidades que apuntaba el primer edil alfacino para regularizar la situación del complejo y evitar su desalojo, sería el de llegar a cabo una modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana para cambiar el uso del suelo donde se levanta el complejo y pasarlo a uso residencial. "Pero lo más sencillo es regularizarlos como apartamentos turísticos", señaló Vicente Arques.