REDACCIÓN
El "Museu" de La Vila Joiosa ha escogido una selección de monedas históricas como Pieza de la Temporada de otoño. Cada una de las doce monedas se enmarca en una época determinada "en lo que supone un recorrido histórico, a través de las monedas, por las diferentes épocas y civilizaciones que han estado presentes en el municipio" según el edil Francisco Pérez Melero. El arqueólogo municipal Antonio Espinosa, destacó que se ha mostrado "una moneda de cada época, la más representativa, para poder explicar en cada momento histórico como se compraba y se pagaba. En el Museo tenemos cientos pero estas son las mejores de cada época".
La primera de ellas es una moneda ibérica encontrada en 2006 en excavaciones del casco antiguo. Se acuñó en la ceca de Saiti (Xàtiva), a mediados del s. II a.C. En el anverso hay una cabeza masculina con diadema, y detrás una palma. En el reverso, un jinete con lanza, y debajo la inscripción ibérica "Saiti". La segunda es una moneda púnica de cobre d'Eivissa. Las monedas de esta ciudad muestran en el anverso el popular dios enano egipcio Bes, que le daba nombre. Aquí aparece con faldellín y tocado de plumas, y sosteniendo una maza y una serpiente. La tercera es un denario de plata del primer emperador romano, Augusto (año 2 a 14 d.C.). Aparece en el anverso con corona de laurel. Un denario romano de plata equivalía a unos 6 euros actuales. Otra moneda es el Semis del reinado de Augusto fechado entre el año 27 a.C. y el 14 d.C. En el anverso aparece una cuádriga al galope. A ésta le sigue un As de Nerón, del año 65 d.C. En el anverso figura el emperador Nerón con corona de laurel y en el reverso la victoria, que se representa con una mujer alada y simboliza el éxito militar. También hay un Sestercio de Trajano de los años 101-102 d.C. Se halló en la boca de una difunta, en las excavaciones de la plaza de la Creueta en 2001. La siguiente es un As de Adriano del 125-128 d.C. Fue el primer emperador que se dejó barba, a imitación de los filósofos griegos. Otra de las monedas es un As de bronce fechado en los años 161-175 d.C. en cuyo anverso aparece Faustina II.
La siguiente modeda según la cronología empleada es un Sestercio de Alejandro Severo, de los años 222 al 231. En su anverso está Alejandro Severo, que fue emperador con 13 ó 14 años, siendo el más joven de la historia de Roma. Le sigue un Quirate almorávide de los siglos XI ó XII. En esta moneda no hay representación de la figura humana, como ocurre en otras manifestaciones artísticas de la cultura islámica, debido a su creencia de que sólo Dios puede crear el mundo natural. La penúltima moneda es un Croat de bronce de Jaime II el Justo de Aragón, acuñado en el año 1318. La última es una moneda de cobre de ocho maravedís, acuñada en 1844. En el anverso figura la imagen de la reina Isabel II y en el reverso la cruz de don Pelayo. Pocos años después, en 1860, se instituyó la peseta.