R. PAGÉS
Dos de las principales vías comerciales y de tránsito de Benidorm, como son la calle Gambo y la calle Alameda del Alcalde Pedro Zaragoza, se encuentran desde ayer cortadas al tráfico por el inicio de las obras de reforma y peatonalización. Los trabajos se iniciaron ayer y se prolongarán durante varios meses: ocho en el caso de Gambo y seis por lo que se refiere a la Alameda, aunque esta última recuperará su aspecto y volverá a ser reabierta para la semana de las Fiestas Mayores Patronales, con el fin de no entorpecer los actos religiosos que transcurren por ella.
El corte de dichos viales se une también al de parte de la calle Tomás Ortuño, que la pasada semana fue cerrado para ejecutar las obras del aparcamiento subterráneo y que en las próximas semanas se prolongará hasta la zona del Cruce.
"Limpia y moderna"
Los trabajos en la calle Gambo comenzaron la pasada semana, con la instalación de las vallas metálicas y de protección, aunque no fue hasta ayer cuando la vía quedó cortada a la circulación de vehículos. El proyecto de rehabilitación de dicho vial es uno de los planes que el Ayuntamiento tenía pendiente y su objetivo es cambiar radicalmente el aspecto de esta calle para convertirla en el escaparate comercial de la ciudad. En los 3.060 metros cuadrados que conforman la calle Gambo, el Consistorio pretende crear un vial "limpio y moderno". Para ello, además de la renovación total de las estructuras subterráneas, en la superficie se ejecutará una pavimentación integrada, sin bordillos, y con materiales de adoquín y granito, con el fin de dar continuidad a la calle Martínez Alejos. También se cambiará el alumbrado y el resto de mobiliario urbano -bancos, papeleras...- para darle un carácter más moderno, a la vez que se instalarán contenedores soterrados con el objetivo de lograr más limpieza y amplitud y se eliminará el tráfico rodado y las zonas de aparcamiento. El presupuesto asciende a 1,4 millones de euros, de los cuales el 55 por ciento serán sufragados por la Diputación Provincial de Alicante.
Centro comercial abierto
Por lo que se refiere a la calle Alameda, el proyecto tendrá un presupuesto de 900.000 euros, financiados entre el Consistorio, la Conselleria de Comercio y las empresas concesionarias. La reforma consistirá en hacer de la misma una zona peatonal adoquinada, respetando los colores tradicionales azul y blanco de las aceras y el arbolado de la vía, pero cambiando iluminación, bancos y el resto de mobiliario urbano. El objetivo es crear en la zona un centro comercial abierto.