J. MARÍN
Rafael Gasent accedió anoche a la presidencia de la asociación independiente de comerciantes (Aico) tras la celebración de la asamblea extraordinaria convocada a raíz de la dimisión del último presidente, Alberto Ballester. El cónclave de los comerciantes de Benidorm, cuyos asociados superan los 600, no estuvo exento de momentos tensos como consecuencia de los últimos enfrentamientos entre las dos candidaturas que se presentaban.
Gasent se alzó con la victoria en la votación al lograr 106 votos de los 131 emitidos. Su contrincante Alberto Ballester apenas alcanzó los 23 sufragios. Gasent reconoció que la asamblea había sido tensa, "pero era lo que tocaba".
La cita se inició a las nueve y media de la noche en la Casa del Fester de Benidorm, que estaba repleta, y ya venía precedida de una gran expectación por los últimos acontecimientos. El ex presidente Alberto Ballester, que decidió presentarse hace pocos días, acudió rodeado de sus fieles y ante los presentes expuso los motivos que le habían llevado a tomar la decisión de dimitir. Motivos ya conocidos y que se resumen en los desencuentros con su junta directiva anterior tras la celebración de la Feria de Oportunidades. Ballester se había mostrado favorable a la misma mientras la junta opinaba lo contrario, aunque han esgrimido en este proceso que eso sólo fue la gota que colmó el vaso de una "desastrosa gestión". En los últimos días el debate se ha centrado en qué partido político auspiciaba cada una de las dos candidaturas, pese a que ambas se han empeñado en manifestar que son independientes y que seguirán manteniendo ese carácter que ha acompañado siempre a la asociación desde sus inicios. Tras la asamblea Gasent volverá a asumir la presidencia de Aico, a la que vuelve poco más de año y medio después de que abandonase por motivos personales con una frase intrigante: "Me voy, pero vuelvo en diez minutos".