REDACCIÓN
El gobierno popular del Ayuntamiento de Benidorm desestimó ayer, en un pleno extraordinario, la propuesta del grupo socialista para bajar el IBI del 0,75 al 0,60 en 2009 y justificó su decisión en la crisis económica. Los socialistas pidieron el pasado miércoles la convocatoria de un pleno extraordinario, después de que se produjeran dos manifestaciones contra la subida aprobada en octubre de 2007. Al pleno asistieron decenas de vecinos y los representantes de las plataformas vecinales que han convocado las protestas.
El concejal de Hacienda, Francisco Saval, declinó contestar a las críticas de la edil socialista encargada de los temas económicos, Natalia Guijarro. En su lugar lo hizo el portavoz del PP, Antonio Pérez, quien sólo utilizó un turno de palabra. Pérez responsabilizó al Gobierno de "la crisis en los ayuntamientos", lo que les ha llevado a tomar medidas "valientes" como la subida del IBI, que "no son plato de buen gusto para nadie", dijo. El portavoz popular subrayó que lo ha hecho "el 70% de los municipios de España".
Por su parte, Guijarro acusó al PP de cargar a los ciudadanos con impuestos por "su mala gestión" y subrayó que los 130 millones de deuda municipal "no son fruto del último año y de esta crisis mundial, sino de los 17 que llevan gobernando", y aludió al "despilfarro", a la "falta de gestión" y a los "proyectos faraónicos" que, a su juicio, ha habido en los años de Gobierno del PP.
Las asociaciones vecinales que han convocado las últimas protestas emitieron un comunicado en el que califican la actitud del Gobierno del PP de "una burla a los ciudadanos afectados" y dicen del portavoz del PP que "se ha limitado a lanzar una diatriba partidista en contra del grupo de la oposición".