BELÉN GARCÍA
Las tropas cristianas y las huestes moras tomaron ayer literalmente el centro de Benidorm entre pólvora, música y trabucazos para escenificar la más dura de las batallas de las Fiestas de Moros y Cristianos de la ciudad, la de la conquista y reconquista del castillo.
El día festero comenzó hacia las diez y media de la mañana con la diana y el pasacalles de las diferentes "filaes". La abanderada de la Asociación de Moros y Cristianos de Benidorm, Raquel Martínez, encabezó el recorrido de los escuadrones cristianos: Contrabandistas, Cavallers de la Baronia y Cruzados, y de las formaciones musulmanas: Benidarhims, Tuareg, Musulmanes Tagarinos y Nazaríes, que desembocaron en el castillo instalado en la Plaza de la Hispanidad. Allí, el Rey Cristiano, Emilio Blanco, recibió las llaves de la villa de manos del acalde de Benidorm, quien proclamó que "ya estamos de fiestas" y destacó que estas celebraciones "son un reencuentro con nuestro pasado" y un símbolo de "armonía" ya que "demuestran que puede haber paz y compañerismo".
Con la ciudad ya en manos de los combatientes, pasadas las seis y media de la tarde, los representantes del bando moro con su Rey a la cabeza, Juan Vicente Moreno, pronunciaron su embajada para intimidar a las tropas cristianas y obligarles a abandonar la fortaleza sin éxito. Ante el fracaso de la comitiva se produjo la declaración de guerra y se inició el tradicional alardo, en el que las huestes de la Media Luna demostraron su poder a golpe de disparos, para tomar por la fuerza el castillo entre el ruido y el olor de la pólvora.
Rondaban las ocho de la tarde cuando la embajada cristiana trató entonces de recuperar la fortaleza mediante el diálogo sin conseguirlo. De nuevo fue necesario que las tropas cargaran toda su munición para realizar el segundo recorrido del alardo, esta vez para demostrar la supremacía de los cristianos, que finalmente reconquistaron el castillo de Benidorm, ya al anochecer, tal y como cuenta la Historia.
Hoy el acto central tendrá lugar por la tarde con la espectacular Entrada de Moros y Cristianos. A las 19.00 horas está previsto que partan las diferentes comparsas, ataviadas con sus trajes de gala, desde la calle Tomás Ortuño para recorrer las calles Venus, Ruzafa, Martínez Alejos, Gambo y Plaza de la Hispanidad, hasta desembocar en la avenida Bilbao. Los festejos continuarán mañana con el Parlamento y la Ofrenda de flores y mis en honor a San Jaime, que se celebrarán por la mañana, y el desfile de carrozas que se desarrollará por la tarde a partir de las 19.30 horas con el mismo recorrido que el de la Entrada de hoy. Una mascletà pondrá el broche a las fiestas.