B. G.
Cinco personas resultaron ayer heridas de carácter leve al hacer explosión un cohete entre el público en el transcurso del acto de la entrega de llaves de la villa al Rey Cristiano que se celebró ayer por la mañana dentro de las Fiestas de Moros y Cristianos de Benidorm. Los hechos ocurrieron al finalizar la representación, cuando un festero, desobedeciendo la orden de prohibición de utilizar pólvora en ese acto, insertó un cohete en el cañón que decoraba el castillo instalado para las fiestas. El artefacto explosivo salió disparado en dirección al público e hizo explosión entre los espectadores, hiriendo a cinco turistas que presenciaban el acto aunque con carácter leve.
Los afectados fueron trasladados en ambulancia a un centro sanitario de la ciudad, donde fueron atendidos por quemaduras leves en las piernas y una mujer por una pequeña fisura en las cervicales y molestias en el mentón y el oído. Afortunadamente no hubo que lamentar ningún daño grave y todos fueron dados de alta, según informó el concejal de Fiestas, Manuel Agüera, que se desplazó con los heridos hasta el centro sanitario. Se trata de tres matrimonios, uno español, procedente de Vitoria, que acababa de llegar a la ciudad, y dos extranjeros, venidos desde Bélgica y el Reino Unido.
La Asociación de Moros y Cristianos de Benidorm, reunida con los responsables municipales, decidió "adoptar medidas provisionales contra el festero causante del incidente". Por el momento, ayer prohibió al festero participar en el disparo de arcabucería que acompañó a las embajadas y alardo programados para la tarde. Asimismo, la próxima semana, una vez finalizados los festejos, la junta "se reunirá para adoptar otras medidas sancionadoras contra el festero causante de los hechos o contra la filà a la que pertenece", según informaron en un comunicado. Asimismo, la asociación pidió disculpas a los heridos, a los que facilitó la documentación de su seguro para correr con los gastos de su asistencia médica, y recordó que estaba prohibido el uso de pólvora durante ese acto. El alcalde, Manuel Pérez Fenoll, ya había declarado tras el incidente que el causante "se ha saltado la norma" y avanzó que "se van a tomar medidas porque esto no puede suceder en Benidorm".
Por su parte, la concejala socialista Maite Iraola lamentó ayer que "no había ninguna ambulancia durante el acto" y exigió presencia sanitaria fija "en todos los actos en que haya una gran concentración de gente y que se utilice pólvora".