BELÉN GARCÍA
La Subdelegación del Gobierno en Alicante ha abierto una investigación para aclarar qué pasó para que el cuerpo sin vida de un joven benidormense de 29 años de edad permaneciera 13 días en el Tanatorio Marina Baixa identificado y con toda su documentación, sin que nadie lo notificara a la familia, según precisaron éstos. "Se ha iniciado una investigación para saber qué pasó y poder evitarlo, es un fallo de coordinación gravísimo que no puede ocurrir", informó la subdelegada del Gobierno en la provincia, Encarna Llinares. La portavoz gubernamental destacó que "no es cuestión de buscar culpables sino de tomar medidas para no se repita ningún caso como este porque una cosa así no puede pasar", añadió tajante, al tiempo que lamentó enormemente la tragedia que les ha tocado vivir a los familiares del fallecido.
Alfonso Rosado, de 29 años de edad y residente en Benidorm, fue hallado sin vida el 12 de septiembre en una casa en estado ruinoso en La Vila Joiosa. Pese a que su padre, con quien vivía, y su hermano acudieron tres veces a la Policía Local y la Policía Nacional de Benidorm para denunciar su desaparición no se enteraron del fallecimiento del joven hasta 13 días más tarde y no por fuentes oficiales. Ni tan siquiera pudieron formalizar la denuncia por desparición ya que los agentes les pidieron que esperaran porque el joven era mayor de edad. El día 25 de septiembre, la propietaria de un quiosco de su barrio fue quien le comunicó al padre que existía el rumor de que Alfonso podría haber sido encontrado muerto en La Vila. El padre fue entonces de nuevo a la Policía Local, que le remitió a la Guardia Civil, donde le confirmaron la triste noticia, según relató él.
Hasta el momento, las investigaciones de la Subdelegación apuntan a que la Guardia Civil comunicó el fallecimiento a la Policía Local de Benidorm, que se personó en el domicilio de la víctima y no encontró a nadie. Sin embargo, el concejal se Seguridad Ciudadana de Benidorm, José Bañuls, que también ha abierto una investigación al respecto, aseguró ayer que en la Policía Local no hay ninguna constancia de esta notificación. Tanto una administración como la otra tratan ahora de averiguar qué pasó exactamente para evitar que vuelva a repetirse un suceso como este.