DIEGO COELLO
La meteorología adversa decidió ayer darle una alegría al pueblo de Altea al apartar de su cielo las grises nubes que estuvieron descargando la lluvia hasta pasadas las 14 horas para que todos puedan disfrutar de las fiestas patronales que se iniciaron a las 17.30 horas en honor al Cristo del Sagrario, San Blas y la Virgen del Consuelo con la tradicional "Entrà de la Murta". Durante la mañana, la Comisión de Fiestas se planteó anular este acto, pero finalmente el tiempo lluvioso que ha habido estos días pasados desapareció. Los mayorales del Cristo, reinas de fiestas y sus damas de honor, desfilaron por las principales calles del casco urbano repartiendo pequeños objetos, dulces y serpentinas. Por otro lado, a las 21 horas el ex presidente de la Associació de Moros i Cristians Sant Blai, Josep Serrat, pronunció el pregón de fiestas desde el balcón del Ayuntamiento.
Ataviados los mayorales con el traje típico alteano y montadas las reinas de fiestas y damas de honor sobre calesas, se iniciaba a las 17.30 horas la "Entrà de la Murta" junto a la Facultad de Bellas Artes para continuar por las calles Benidorm, La Nucía, Pont de Montcau, Jaume I y Garganes hasta desembocar en la plaça de La Pau. A las 21 horas, se concentraron en la plaza del Ayuntamiento los "festers" para escuchar el pregón de Josep Serrat, que hizo una reflexión sobre la problemática actual de la fiesta de Moros y Cristianos en Altea, "que aporta un 67% del presupuesto de las fiestas patronales sin que se le reconozca esta función, además de que es fundamental para conservar las tradiciones y la historia del pueblo". El ambiente, al son de las marchas moras y cristianas y del pasodoble "Ida y vuelta" de Francisco Pérez Devesa, era festivo.