R. P.
El presidente de la Asociación de Discotecas y Salas de Baile de Benidorm (Adysbal), Miguel Ángel Sánchez, presentó ayer su dimisión "irrevocable" por la "insostenible situación" en la que se encuentra esta asociación empresarial al perder la confianza del colectivo. Sánchez acusó de "falta de responsabilidad" a los asociados a Adysbal, que exigieron, presentando más del 20% de las firmas, la convocatoria de una Junta General Extraordinaria para el pasado 16 de agosto, "alegando la situación de inactividad", pero que finalmente no asistieron a la misma.
El empresario lamentó el "desinterés" de los afiliados y anunció la convocatoria de una Junta General Extraordinaria para dentro de dos semanas, como su última actuación como dirigente del colectivo, en la que se llevará a cabo la elección de un nuevo presidente y junta directiva. Sánchez defendió su gestión -"no hemos parado de hacer cosas", recalcó-, a pesar de que socios de Adysbal le acusaron el miércoles de sumir a la agrupación en una "situación de desidia total". Por ello, el hasta ahora dirigente reconoció la necesidad de que "entre gente nueva, joven y con ganas de trabajar" por la entidad.
"Ahora estamos en punto muerto, la gente no está contenta y hace falta que entre gente nueva para reactivar el sector del ocio nocturno", concluyó Sánchez.