C. V.
Entre artistas como Jordi Rebellón o Elisa Matilla, la actriz alfacina Ana Pascual debuta en el teatro con la obra "Mentiras, incienso y mirra", dirigida por Juan Luis Iborra y que desde el 10 de septiembre se representa en el teatro La Latina de Madrid, después de un periplo de 70 actuaciones en más de 50 ciudades, como Benidorm o Alfaz del Pi.
¿Cómo se siente al estar rodeada de tantos artistas?
Estoy como metida en una cuna, me tienen en volandas, me dejan libertad para crear lo que quiera, dentro de lo que mi personaje me lo permite. Me protegen mucho así que es todo un lujazo estar rodeada de estos profesionales.
¿Qué diría de Victoria, su personaje en la obra?
Es una perla, un personaje entrañable. Es una mujer que vende alarmas, muy tacaña, pero en el fondo le pasa como a muchos, que no llega a fin de mes y, a diferencia de sus compañeros, es muy sensata, recta y formal, pero adora a sus amigos bohemios.
Conoce desde siempre a Juan Luis Iborra, alfacino y director del Festival de Cine de la localidad, pero ¿cómo es trabajar con él?
Es muy fácil, todos los actores estamos de acuerdo. Aunque es muy firme en sus ideas, nos da mucha libertad para crear.
¿El haber crecido junto a Iborra y grandes profesionales del cine ha hecho que nazca esa vocación de actriz en usted?
Se alimentó gracias al Festival, además, mi padre es el subdirector y desde que yo tenía ocho años he estado mamando el cine a grandes dosis. Sin embargo, él siempre me ha dado libertad para tomar la decisión que quisiese.