JULIO MARÍN
La deuda que arrastra el Ayuntamiento de Benidorm se sitúa en 130 millones de euros según reconoció ayer el concejal de Hacienda, Francisco Saval, quien añadió que si el gobierno local no hubiera subido el tipo impositivo del IBI "ahora estaríamos en quiebra total". Saval aventuró que el próximo ejercicio económico "también será muy complicado y difícil, pero los técnicos esperan que las cosas mejoren en 2010, aunque eso no signifique que hayamos pagado toda la deuda".
El concejal señaló que el Ayuntamiento ha percibido casi un 80% menos de ingresos en dos años en concepto de plusvalías, ya que si en 2006 se recaudaron 3,7 millones, este año tan solo se han cobrado 792.000 euros. En las licencias de obra la situación es similar puesto que el dinero cobrado es un 69% inferior al de 2006. Entonces se ingresaron 2,9 millones de euros y ahora apenas 917.000 euros. El Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) ha sufrido otro descenso significativo del 64%. En 2006 se cobraron 1,6 millones y en 2008 apenas 600.000 euros. "Al final ese es el dinero que tenemos para funcionar en el día a día" precisó Saval.
Agotado el crédito
El edil de Hacienda recordó que cuando éste equipo de gobierno se hizo cargo "teníamos agotado el techo crediticio y la ley nos obligaba a tomar medidas muy fuertes de control del gasto". En ese sentido indicó que ahora "pagamos a los proveedores, aunque con dificultad, pero hemos rebajado los gastos hasta el punto que volvemos a tener opción de acceder a créditos bancarios". Con la subida del IBI "logramos equilibrar un poco el presupuesto para mantener y aumentar las prestaciones sociales, aunque somos conscientes de que es una medida molesta e impopular, pero que había que tomar".
PREVISIONES PARA 2009
Seguirá el remanente negativo
Pese a que aún dista mucho de estar cerrado el presupuesto para el año que viene, el edil Francisco Saval avanzó ayer que el remanente negativo de tesorería seguirá existiendo e incluso será superior al que existía al finalizar el ejercicio anterio. Una de las causas son los numerosos reconocimientos extrajudiciales de deuda efectuados para que los proveedores del Ayuntamiento puedan tener garantizado el cobro.