REDACCIÓN
La titular del Juzgado de Instrucción número 1 de La Vila Joiosa, con competencias en violencia de género, ordenó ayer el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, para el hombre detenido ayer acusado de intentar incendiar la casa de su ex mujer, según informaron ayer fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV).
Los hechos ocurrieron sobre las 6.30 horas de la mañana del lunes, cuando la mujer avisó a los vecinos de que había fuego porque su ex marido supuestamente le había tirado una botella con gasolina y trapos ardiendo al balcón de su casa, situada en el número 2 de la calle Barcelona de La Vila. El hombre, de 60 años, salió huyendo del lugar de los hechos y fue interceptado por la Policía Local cuando corría por la calle. Al ver a los agentes, el presunto agresor se entregó y pidió que lo detuvieran porque "si no, la mato" en referencia a su ex mujer.
Varios delitos
Tras su detención, el individuo pasó ayer a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de La Vila, cuya titular decretó el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, por un presunto delito de homicidio en grado de tentativa, en concurso de un delito de incendio y otro de quebrantamiento de medida cautelar.
En este sentido, las mismas fuentes recordaron que el detenido, de unos 60 años, tenía una orden de alejamiento de su mujer, de unos 50, después de la última denuncia que ella interpuso contra él por malos tratos. Además, la víctima también tenía una orden de alejamiento respecto de su ex marido, debido a las múltiples denuncias mutuas presentadas por la pareja.
En uno de los casos, una de las denuncias se transformó en procedimiento abreviado por un delito de amenazas, porque el hombre presuntamente la amenazó con quemar su casa, según detallaron las mismas fuentes.
De igual forma, según relataron algunos vecinos, el matrimonio tenía tres hijas, aunque ninguna vivía con ellos. Los vecinos indicaron que una de ellas había fallecido hacía algún tiempo y que las otras dos habían abandonado el hogar porque no querían convivir con el padre y con los malos tratos que propinaba a su madre.
El lunes, el día de los hechos, todavía podía apreciarse en la calle los restos del fuego que prendió el ahora detenido y varias prendas de ropa que habían resultado afectadas por las llamas desde la acera.