BELÉN GARCÍA
Con carcasas especiales para sus cámaras fotográficas, ayer se sumergían bajo las aguas de la Isla de Benidorm 21 buzos venidos de diferentes puntos de la geografía española con la única ayuda de sus pulmones y con un objetivo: "pescar" la mejor pieza, eso sí, sólo para inmortalizarla en una instantánea. La ciudad es este año sede del VIII Campeonato de España de Caza Fotográfica Submarina en Apnea, que por primera vez se celebra en la Comunidad.
La Federación Valenciana de Actividades Subacuáticas, una de las organizadoras del certamen, ha elegido Benidorm y su isla por su riqueza en especies y otros atractivos, como el refugio que ofrece el islote contra el oleaje o la visibilidad de sus aguas, que ayer permitían una visión de hasta 22 metros desde la superficie. Con estas condiciones idóneas, los buceadores, capaces de sumergirse hasta los 28 metros de profundidad y de aguantar bajo el agua más de dos minutos y medio en cada inmersión, recorrieron durante cinco horas los fondos de la isla para conseguir sus capturas fotográficas. Una modalidad de arte subacuático que requiere destreza técnica, mucha forma física y conocimientos de biología, ya que cada participante está además obligado a identificar la especie capturada a través del objetivo para que su fotografía sea válida, según explicó el presidente de la federación valenciana, Antonio Buigues.
Para añadir dificultad, sólo se permiten imágenes de peces en las que al menos aparezca un ojo completo, según la especie se suman más o menos puntos, se valora la nitidez, la calidad técnica y si la imagen es artística, mejor. Toda una retaíla de requisitos a los que atender mientras se aguanta la respiración y la presión del agua, y aún así los buzos logran imágenes de postal como las que se exponen ahora en el Espai d'Art del Ayuntamiento, del campeonato pasado. El próximo año, la muestra fotográfica recorrerá otras ciudades mostrando los tesoros de los fondos de Benidorm "pescados" este año.